Publicaciones de Estudiantes


Autor:
MILTON F. MARIN CEDEÑO
Titulo:
INFORMATION TECHNOLOGY: AN ANALYSIS OF THE GAP BETWEEN SPECIALISTS AND NON-TECHNICAL STAFF AND ITS MULTI-DIMENSIONAL IMPLICATIONS
Area:
Pais:
Perfil:
Programa: PhD in Science and Engineering

Available for Download: Yes


Diseminar información, ideas innovadoras y conocimientos académicos es una función importante para Atlantic Internacional University. Publicaremos noticias, artículos, comentarios y otras publicaciones de nuestros estudiantes y otros colaboradores. Si desea contactar al autor por motivos profesionales favor enviar su petición por este medio.

 

 


 
 
 
Agradecimientos

A mi Padre Celestial por los dones y talentos que Él me ha dado que me
permitieron emprender esta tarea de enriquecimiento personal.

A mi familia, a mi esposa e hijos, por el soporte emocional que siempre me han
brindado y por su eterna paciencia.

A la Corporación de Operadores de Servicios Telemáticos, por la ayuda financiera
y el tiempo dispensados.

A Adriana González Céspedes por su valiosa ayuda en el soporte con el
procesador de palabras y su valiosa revisión a esta Tesis y sus comentarios.

A Carlos Solano Benavides por su constante apoyo en todo sentido.

A los ingenieros Róger Araya Fonseca, Michael Barquero León, Miguel Aguilar
Zamora, por su excelente trabajo en la preparación de indicadores, aplicación de
la encuesta, sus análisis y observaciones, sus aportes y comentarios.

Y finalmente al Dr. Franklin Valcin por su paciencia, ayuda y comentarios
motivadores.

Sin el concurso de cada uno de ustedes y las bendiciones de Dios, hubiese sido
muy difícil terminar con éxito este programa de Doctorado, a todos muchas gracias
y que Dios les colme de bendiciones.




 


Resumen Ejecutivo

La desconexión es un tema prácticamente desconocido al menos bajo ese
nombre. Un concepto similar es el de no alineamiento entre las Tecnologías de
Información y Comunicación (TIC) y los objetivos estratégicos de una
organización.

El primer concepto es más que no alineamiento, es además de esto último un
problema serio de comunicación entre los profesionales tecnólogos de las TIC y
los no tecnólogos o personal administrativo; un problema de dos culturas dentro
de una cultura mayor que aunque a veces intentan "caminar" juntas, en
ocasiones toma caminos diferentes en detrimento de los intereses últimos de una
organización.

Esta tesis pretende no sólo medir el grado de desconexión existente entre los
profesionales de la tecnología informática y el resto de la organización, sino que
pretende dejar claro que el problema en realidad sí existe, aunque no se conozca
en el fondo que se sufre o que se hayan sentido los síntomas sin preciar qué tipo
de "enfermedad" se padece. Al mismo tiempo se plantea que en la medida en que
la desconexión cree una brecha de diferentes proporciones, en esa misma medida
la información puede estar "comprometida", potenciar las vulnerabilidades que
puedan existir y maximizar las amenazas que están presentes tanto en el
ambiente externo como en el interno

Se utilizaron indicadores para medir el grado de desconexión presente en
las organizaciones que permitieron que el instrumento fuera aplicado mediante
una encuesta en ellas. Para efectos de establecer correlaciones e indicadores
cruzados, se establecieron cinco grupos, compuestos cada uno por una serie de
preguntas, las cuales se muestran en el apéndice I, que responden a los objetivos

I
 

indicados. Con los resultados obtenidos se prepararan varios gráficos para
presentar en forma visual los hallazgos.
Al concluir el trabajo al menos con la información recabada, se concluyó
que el fenómeno de la desconexión es tan real como la falta de alineamiento y
que, definitivamente, las organizaciones deben enfrentarla con diferentes
estrategias para cerrar esa brecha, que el autor cree podría de alguna manera
disminuirse en forma natural, que no será suficiente si no se realizan esfuerzos en
ese sentido, para cerrarla completamente.

 

I. INTRODUCCIÓN


El concepto de seguridad siempre ha estado presente en la vida de todas
las personas, aunque circunscrito a la protección de las familias y a las
posesiones más cercanas a éstas, llámense propiedades muebles o inmuebles; y
cuando apareció el dinero se incluyó éste también.

Con la aparición de la Internet y su exponencial crecimiento y utilización,
especialmente desde los inicios de la década de los noventa, las preocupaciones
básicas aumentan en forma considerable, pues aparecen otros elementos
relacionados con ellas. Por eso, cabe preguntarse: ¿Está la información personal
o familiar realmente asegurada y protegida? ¿Puede alguien con un "clic" del
"ratón" tener acceso a información almacenada en algún banco, hospital, oficina
de seguros, universidad, e incluso en la propia computadora personal?" La Web es
una red pública, lo que significa que se intercambia información confidencial en un
entorno que, por naturaleza, no es seguro." (McCarthy:16).

Es un hecho que muchas empresas públicas y privadas mantienen
información relativa a personas, a las familias de éstas y también de las
organizaciones, por lo que habría que preguntarse: ¿Garantizan ellas que esa
información sólo será utilizada para los propósitos propios de su quehacer y por la
razón por la cual la poseen?

La gente se ha ido acostumbrando a realizar muchas transacciones "en
línea", desde mandar un "correo" personal, "chatear" utilizando los servicios de
mensajería y realizar transacciones de pago, transferencias bancarias y compras,
hasta obtener un título universitario a distancia, "en línea", por medio de la
Internet. Sin embargo, en la medida en que eso se haga más a menudo más
regularmente también se pone en riesgo la información personal que "fluye" por la
red.

7
 

No obstante que esos riesgos pueden minimizarse, para esto se requiere un
enfoque diferente en cuanto al tratamiento de la información. Por ejemplo, debe
ponerse mucho cuidado y atención al diseño de los sistemas y las tecnologías
empleadas; deben diseñarse procesos que garanticen tanto el acceso físico a las
instalaciones en las que se almacene la información, y no menos importante es
que se establezcan los procedimientos adecuados para la correcta utilización,
respaldo, modificación, etc. de dicha información.


El aseguramiento de la información

Antes de intentar definir qué es el aseguramiento de la información es
importante hacer una acotación: "la seguridad de la información no garantiza la
seguridad de su organización, de su información o de sus sistemas de cómputo."
(Maiwald:4).

Puede creerse que si se cuenta con lo que se podría entender como un
entorno seguro entonces ya no hay de qué preocuparse, que si se compran los
equipos adecuados, tanto de hardware como de software, al vendedor apropiado,
todos los problemas en cuanto a seguridad estarán resueltos. Sin embargo, el
aseguramiento de la información depende de una resolución total de una
organización o de un individuo para mitigar, hasta donde sea posible, las
vulnerabilidades internas y enfrentar las amenazas que haya en el entorno, con las
contramedidas adecuadas.

Piénsese cuando se construían castillos. Se puede construir una puerta
suficientemente fuerte como para tratar de impedir la entrada de algún extraño,
pero si este utiliza un instrumento aun más poderoso que ella la derribará o
destruirá en algún momento. Igual sucede si se cava un foso alrededor de una
propiedad y se llena de caimanes, pirañas, etc.; pero si alguien desde adentro baja
la puerta, ya la seguridad está "comprometida" o está en peligro. En este trabajo
8
 

se utiliza el término "comprometida" como parte de la jerga que es de uso común
entre los profesionales de la seguridad de la información indicando que la
información está en peligro de ser utilizada en forma no autorizada.
.

Pero, ¿qué es la seguridad de la información? Según Maywald, "son las
medidas adoptadas para evitar el uso no autorizado, el mal uso, la modificación o
la denegación del uso del conocimiento, hechos, datos o capacidades." (:24).

Entonces, se puede afirmar que seguridad de la información son todos
aquellas medidas preventivas que se toman para proteger tanto la información
como la capacidad de los medios en que se almacena.

El aseguramiento de la información hay que considerarlo no como un
evento sino como un proceso, que incluye desde aspectos infraestructurales hasta
herramientas y equipo, sin dejar de lado aspectos humanos tan importantes como
actitudes, puntos de vista y sentimientos; todo esto integrado en una estrategia
consecuente.

Se podrían implementar mecanismos de seguridad altamente
especializados, pero tener una actitud displicente o descuidada ante ellos; sin
mencionar la mala fe o el sabotaje y, por tanto, obtener resultados sumamente
pobres.

Para lograr un entendimiento adecuado de los pilares que integran el
aseguramiento de la información es importante analizar los elementos básicos
que conforman el marco de referencia, lo cual se discute en el próximo capítulo.




9
 


II. MARCO CONCEPTUAL Y DEFINICIÓN DE LA INVESTIGACIÓN


Los activos de una organización

De lo que se trata es de proteger los activos de la organización con las
políticas adecuadas y dentro de marco del aseguramiento de la información, en lo
cual se utilizan indistintamente este concepto y el de seguridad informática.

Los activos pueden ser tangibles o intangibles, como tradicionalmente se
han clasificado. Dentro de los intangibles se incluyen ahora aspectos como la
propiedad intelectual, el valor de la marca, el capital intelectual, las patentes, la
información y hasta el posicionamiento alcanzado por la organización en el
mercado.
Dentro de los tangibles se incluyen, entre otros, enrutadores (routers),
conmutadores (switches), servidores, computadoras, impresoras, etc., y software
de toda naturaleza, tanto aplicativos como operativos, sin dejar de lado los que
dentro de la práctica contable se consideran como tales, o sea, todos los que se
pueden convertir en dinero, ya sean líquidos o fijos.

Todos estos activos son o pueden ser potencialmente considerados
objetivos para un "ataque". Al respecto, Amanda Andrés escribe:

"Dado que Internet es una red pública, cualquier persona en ella puede
"mirar" cualquier otro sistema que esté en ella. En el principio esto no era un
asunto tan importante, porque la información sensitiva no era fácilmente
accesible, pero conforme Internet crecía las compañías cada vez más
frecuentemente accesaban distintos tipos de información que estaba en la
10
 

red. Este acercamiento fue muy bueno para ellas pero también una gran
invitación para los atacantes." (Traducción libre) (:1).

Los activos mencionados tienen algún tipo de valor para una organización,
pero hay un valor, no un activo, que a veces se deja de lado: el factor humano.
Este puede ser, y definitivamente lo es, la "pieza" más importante dentro de la
seguridad informática. La gente es la que logra que todas las otras partes del
marco conceptual de la seguridad informática encajen adecuadamente. No
importa si se cuenta con los mejores equipos de detección de intrusos, de
cortafuegos (firewalls), de software especializado y aun de políticas y normativas
adecuadas, si el personal no coopera o no tiene la actitud correcta o apropiada, o
si no es el mejor personal con el que se pueda contar. En tal caso de nada sirve lo
primero. El personal es el que puede llevar a la organización al logro de su visión y
a potenciar el valor de toda la empresa, o bien, a ocasionar que ésta desaparezca.


El valor de los activos

Dependiendo del activo y de su importancia dentro de la organización, así
también deben considerarse los riesgos y la manera en que dichos activos deben
ser protegidos. En cuanto a la protección de los tangibles, se consideran
generalmente adecuadas ciertas prácticas para protegerlos y, por lo normal, caen
dentro del aseguramiento de la infraestructura física.

En cuanto a los intangibles, su aseguramiento ya no es tan sencillo.
Algunos no se pueden encadenar o poner bajo llave, e incluso a veces no se sabe
cuál es su valor. Por tanto, las preguntas que surgen son: ¿Se conoce realmente
el valor de la marca?, ¿se ha medido adecuadamente el valor de las patentes? Y
en cuanto a la información, ¿qué tan valiosa es?

11
 

Si se acepta el hecho de que la información tiene valor, entonces allí hay
una razón para protegerla. Hay qué identificar cuál es la más valiosa para la
organización, en términos de terceros, llámense clientes o proveedores que
mantienen alianzas con la empresa, el Estado o la misma organización, o cuánto
valdría en manos de la competencia.


Como menciona Kay, "la pérdida de la lista de nuestros clientes puede ser
recuperada de los respaldos que hemos hecho, si se han perdido o dañado los
originales, pero si esta lista cae en manos de nuestros competidores el daño
financiero potencial puede ser devastador." (:324)

A ese respecto Andrés menciona que "las brechas de seguridad pueden
tener un profundo impacto en la reputación de una empresa, en el valor de su
marca o en la imagen corporativa en general." (:3)

Hay que tener presente que los recursos de una organización no son
infinitos y, por lo tanto, hay que evaluar los riesgos inherentes a cada uno de los
activos para decidir cuántos de esos recursos serán asignados a su debida
protección; así mismo, cuál va a ser el esfuerzo dedicado a ello. Más adelante se
darán algunos lineamientos en este sentido.

Para concluir esta aparte en cuanto al valor de la información, hay que
resaltar que el valor de la información puede variar en el tiempo, según las
circunstancias. Lo que fue valioso en un momento, por ejemplo, mantener en
secreto que la empresa pasaba por un período difícil, ya no lo será cuando se
hagan públicos los informes de que la empresa ha tenido excelentes utilidades.

Dado que, según McCarthy, "la seguridad informática se basa en tres
componentes las personas, los procesos y tecnología" (:32), en el apartado
12
 

siguiente se trata un aspecto fundamental, y es en cuanto a la responsabilidad que
por, supuesto, tiene que ver con personas.


Los responsables de la información

Algunos de los inconvenientes relacionados con la "asignación de
responsabilidades" para el aseguramiento de la información, que son
fundamentales en él, han sido no sólo la poca participación de la alta dirección en
aspectos relacionados con la tecnología sino también el desconocimiento que ésta
tiene de los términos y de los problemas propios de la informática.

Lo anterior ha desembocado en que la alta dirección cree que el
aseguramiento de la información es responsabilidad y resorte único del personal
de tecnología, cuando en realidad "la gestión de seguridad y del riesgo relativo a la
información debería ser un esfuerzo inspirado a nivel ejecutivo." (McCarthy:61)

También eso lleva a pensar que el riesgo de la información es un riesgo
empresarial y no tan sólo de una unidad o departamento en la organización. En
este sentido McCarthy es contundente: "Los objetivos de seguridad que dependen
de prioridades empresariales han de enmarcarse en un amplio conjunto de
prácticas de seguridad, las cuales deben desarrollarse en colaboración con los
ejecutivos, diferentes áreas de negocio, el personal de recursos humanos, el
departamento de tecnologías de la información y los equipos de seguridad de la
información y los equipos de seguridad de la propia empresa". (:44)

Si todos los actores entienden bien su papel y lo ejecutan de acuerdo con
las mejores prácticas y en consonancia con los procedimientos y normas de la
organización, las posibilidades de que las amenazas comprometan la información
de la empresa disminuyen. No se eliminan por completo dado que los ataques
13
 

pueden ser variables exógenas o endógenas, pero se puede mitigar su impacto;
variables que serán discutidas más adelante.

La única manera de que la información no sea comprometida es teniéndola
guardada bajo llave en una caja fuerte bajo estrictas medidas de seguridad; no
conectándose a Internet o no trabajando en red; pero tales medidas estarían fuera
de la realidad.

En el próximo apartado se presentan los pilares en que se basa el
aseguramiento de la información, así como los elementos que permitirán la
aplicación de estos elementos base.


Pilares del aseguramiento de la información

Los pilares fundamentales que constituyen los conceptos base del
aseguramiento de la información son la confidencialidad, la integridad y la
disponibilidad (C-I-A, por sus siglas en inglés).

Trevor Kay define dos de estos conceptos de la siguiente manera:

"Confidencialidad es el concepto que garantiza que los datos no deben
estar disponibles ni revelados o publicados para conocimiento de personas no
autorizadas.

Integridad es la protección de la información de daño o manipulación
deliberada."
(Traducción libre) (Kay:203)

Disponibilidad: "Que la información esté libre para ser utilizada por los
usuarios autorizados cuando fuere requerida". (Nichols:45)
14
 


Estos tres conceptos requieren algunos detalles que los clarifiquen. La
confidencialidad obliga a que la información se mantenga privada o secreta y a
que no sea entregada a quienes no estén debidamente autorizados para ello.
Procesos como la encriptación, tanto en el nivel de datos, la infraestructura de
redes y los canales de comunicación, como en los controles de acceso a las
redes o a cualquier dispositivo de almacenamiento, son fundamentales para
mantener dicha privacidad.

La integridad se refiere a que la información debe permanecer completa y
no sufrir alteraciones cuando se utilice, a menos que existan los privilegios
adecuados para hacerlo. No obstante, todos esos posibles cambios deben quedar
registrados, es decir, debe llevarse una bitácora en la que se indicará quién alteró
la información, cuándo lo hizo, cuáles fueron esos cambios y lo demás que el
administrador de los datos considere prudente, adecuado y lógico que quede
registrado. Aquella información en la cual no se pueda confiar no es o no será de
utilidad; si no sirve de nada pero es confiable, puede ser que en el futuro sí lo sea;
pero si no es confiable, de nada sirve. ¿Qué se ganaría con crearla y almacenarla
con gasto de tiempo y dinero y otros recursos si no será de beneficio?

Nichols plantea una interesante pregunta referida a la integridad: "¿Qué
información debe ser protegida de modificación ilícita o destrucción, cuánta
protección se requiere y por cuánto tiempo? (:45). Estas preguntas no serán
contestadas en este momento pero sus respuestas pueden ser encontradas a los
largo de esta tesis.

Por último está el pilar de la disponibilidad de la tríada C-I-A. Si la
información no está disponible cuando se necesita, a pesar de su confidencialidad
e integridad, entonces tampoco es de utilidad. Si los sistemas de información o
las redes de computadoras no están en línea cuando se requieran, no solamente
son un desperdicio de lo que se invirtió en ellas sino que podrían causar daños a
15
 

quienes dependen de ellos, pues causan pérdidas monetarias o de imagen, y
hasta de reputación. Hay que plantearse en ese sentido algunas preguntas
interesantes, tales como en cuánto tiempo debe estar disponible y cuánto costaría
a la organización, los clientes o los proveedores el que no lo fuera.

Esos elementos de la tríada C-I-A están interrelacionados. Se puede tener
un grado muy alto de confidencialidad pero la disponibilidad podría ser casi nula o
nula; o bien, una muy baja confidencialidad con una alta disponibilidad. Piénsese
en el catálogo de una universidad.

Cuando se ingresa a una sucursal bancaria electrónica, la integridad debe
ser de muy alto nivel, lo mismo que la confidencialidad y la disponibilidad.
Cada organización, en forma particular, es la que define las características
de estos pilares, dependiendo del tipo de información, y puede variar según sus
propios objetivos.

Los pilares de la tríada C-I-A se fundamentan en dos "facilitadores", la
autenticación y la "no repudiación" (responsabilidad).

Kay define estos conceptos de la siguiente manera:

"No repudiación": "es el término empleado para describir la inhabilidad de
una persona de negar o repudiar el origen de la firma de un documento, o de
negar o repudiar el recibo de un mensaje o documento." (:204)

Autenticación: "es el concepto que identifica de manera inequívoca a un
individuo y que garantiza su identidad. Es el simple hecho que garantiza que
alguien es quien reclama ser". (Kay:203).

La "no repudiación" provee información o evidencia de que algo realmente
ha ocurrido.
16
 


La autenticación es necesaria para probar la identidad de alguien con quien
se está compartiendo información. Las formas más corrientes son mediante la
utilización de mecanismos de ingreso y contraseñas, tarjetas de identificación de
usuarios, firmas digitales y mecanismos biométricos.

Los desafíos del aseguramiento de la información

Si la seguridad sólo consistiera en comprar algunos productos, instalar
cortafuegos o un servidor proxy, todos en la unidad o departamento de tecnología
estarían muy contentos, pero la verdad es otra. La organización debe lidiar con al
menos tres grandes desafíos: las amenazas, las vulnerabilidades y los riesgos. Si
se logra entender estos conceptos, es definitivo que se pueden, si no eliminar, al
menos minimizar sus efectos.

Cuando se habla de amenazas debe entenderse que éstas son cualquier
evento o circunstancia que puede poner en peligro los recursos de información de
la entidad, desde el punto de vista de su confidencialidad, integridad o
disponibilidad (C-I-A).

En el próximo apartado se aborda el tema de las amenazas, lo que
permitirá establecer el objetivo de esta tesis.


La desconexión

Es un problema suscitado o derivado de un problema de comunicación. Los
tecnólogos utilizan su propio lenguaje y los administradores hacen lo propio. Pero
lo más grave es que por razones históricas al utilizar cada uno la jerga propia de
17
 

su disciplina, ambos mundos se fueron separando. Charles B. Wang, en su libro
Tecnovisión, define este concepto de la siguiente manera.

"Es un conflicto penetrante y sin embargo artificial, que ha desalineado los
objetivos de gerentes ejecutivos y tecnólogos, y que deteriora a las
organizaciones o les impide obtener utilidades efectivas en relación con los
costos de su inversión en la tecnología de la información." (:1)

Charles B. Wang, Andreu, Ricart y Valor, y el autor de esta tesis, son los
únicos que utilizan este término, y el tercero lo ha popularizado en la academia.
Todos saben que en realidad hay un fenómeno que separa a estos dos tipos de
ejecutivos, y aunque no han utilizado este concepto en forma explícita o quizás lo
han llamado con otro nombre, nadie duda de su existencia.

Si se busca en Internet el concepto desconexión, así simple y llanamente,
aparecerán poco más de un millón de enlaces. Si la búsqueda se hace más
detallada, por ejemplo, mediante "desconexión informática", pueden hallarse poco
más de ciento ochenta mil enlaces. Lo interesante es que ninguno de ellos tiene
que ver con el concepto de desconexión tal como lo expone Charles B. Wang. Si
se explica el concepto a los profesionales de ambos mundos, informáticos y
administradores, es probable que no hayan escuchado el concepto, pero sí lo han
"sentido", y todos estarán de acuerdo en que sí existe esa separación tal como se
ha definido.

Sin embargo, esta tesis plantea un concepto un poco más allá de lo que
dice Wang. No es un asunto solo de falta de alineamiento, es lo anterior sumado a
un desconocimiento aunque sea parcial de los alcances de la tecnología por parte
de los administradores y al no conocimiento completo del giro del negocio por
parte de los de tecnología; se debe agregar además a la no integración de la TIC a
la totalidad del negocio como elemento infraestructural.

18
 


Esta desconexión ha conllevado grandes problemas. Entre los más
relevantes está el cuestionamiento de si en realidad las tecnologías de la
información y las comunicaciones (TIC) han producido de acuerdo con lo que se
ha invertido en ellas. En este sentido, Nicholas Carr responde con un categórico
no.

Nicholas Carr primero indica: "[las tecnologías de la información] han
penetrado en la industria, el comercio mayorista y minorista y los servicios
empresariales; se las encuentra en las oficinas de los ejecutivos y en las fábricas,
en los laboratorios de I+D y en los hogares de los clientes."(23)
Lo anterior es cierto. Sólo basta con echar una mirada a cualquier oficina y
no es necesario realizar una investigación científica para darse cuenta de que la
tecnología está presente en ese lugar. Y en el caso de los hogares la utilización
parcial de la tecnología, mediante el uso de computadoras personales, ha ido
creciendo a un ritmo vertiginoso.
Volviendo al inicio, Nicholas Carr manifiesta que en el caso de las
organizaciones lucrativas las TIC no cumplieron su promesa.(24)
Sin embargo, el asunto no se puede achacar a las TIC por sí mismas, pues
no es un asunto de hardware, no es de software ni tampoco de las
telecomunicaciones. Es un asunto que, en términos de seguridad informática, se
llama el "efecto capa 8", o sea, el factor humano. Para aclarar lo de la "capa 8", el
modelo OSI (Open Systems Interconnection) es un modelo que utiliza una
estructura de siete capas para representar la transmisión de datos residentes en
una computadora a una aplicación residente en otra computadora. Por ejemplo, la
capa uno o capa física es utilizada para definir y controlar las señales eléctricas
en un medio físico. La capa cinco o capa de sesión provee los mecanismos
necesarios para que dos computadoras mantengan "una conversación" por medio
de la red; y cuando se establece la sesión las dos computadoras pueden enviar
información. Dada esta aclaración, en forma jocosa se habla entonces de esa
19
 

capa especial o "capa 8" que, en definitiva, puede hacer que la tecnología
produzca hasta 100% o no produzca del todo. Entonces, hay que entender que el
problema de la desconexión no es un asunto de tecnología y, si no se acepta eso,
entonces se está lejos de resolverlo.
Las quejas de ambas partes es que hay un problema. Hay quejas de un
lado que indican que los plazos de entrega de lo ofrecido por los tecnólogos no se
cumplen, que se exceden en el presupuesto, etc. Por otro lado, los tecnólogos
manifiestan que los administradores no los toman en cuenta en el giro total del
negocio. Charles B. Wang manifiesta que "la desconexión es el único problema de
la alta gerencia que no se puede delegar" y que "mientras se siga culpando a la
tecnología (o a cualquier persona o cosa) seremos incapaces de combatir la
desconexión." (:26)
Las organizaciones son las responsables de que esa pared divisoria entre
tecnología y administración se haya fortalecido con los años, y, aunque sea una
pared de cristal, absolutamente transparente, es una pared de varios centímetros
de grosor que no es fácil de derribar, dado que ellas mismas han ayudado a
fortalecerla.
Muchas organizaciones crean una estructura especial, con sus normativas,
procedimientos, políticas, nivel salarial, etc. diferentes para su personal del área
informática. Es claro que el nivel de conocimientos que se requiere para toda esta
cultura de la era de las computadoras, que son especializados, requieren una
valoración distinta; pero esto no implica que se haga una diferencia tal que cree
estructuras paralelas. Sin embargo, lo que más primaba era ese "terror" que
muchos sentían ante esa tecnología, que hizo su aparición a mediados de la
década de los cincuenta en el siglo pasado. Con la aparición de la
microcomputadora se esperaba que eso fuera desapareciendo, pero no sucedió
así.
Es claro que los ejecutivos utilizan su laptop o desktop para sus tareas
básicas de procesamiento de documentos, preparar presentaciones o generar sus
hojas de cálculo. Pero, si se produce un error, por insignificante que sea, la unidad
20
 

informática hace su aparición salvadora, puesto que el primero es "incapaz" de
resolverlo por sí mismo, dado que cree que cualquier cosa que haga puede
agravar el problema. El tecnólogo resuelve la situación con un halo de triunfalismo
y para nada enseña al administrador cómo resolverlo si se volviera a presentar. El
asunto es aun de mayor ralea cuando se trata de equipos más sofisticados, pues
el administrador no desea ni verlos. Y esto es una realidad.
Los tecnólogos tienen su propio conjunto de valores, jerga, etc. con los
cuales no están familiarizados el administrador o los profesionales de la gerencia.
Y esta brecha se ensancha cada vez más. Los informáticos tienen su propia forma
de comunicarse, los profesionales en el área de telemática la suya y, si se
agregan los profesionales de seguridad de la información, se presenta una Babel
de proporciones dantescas de las cuales la alta o media gerencia, sólo para citar a
unos pocos, no desea ni siquiera darse por enterada.
Si se hace un poco de historia y se recuerda a los mainframes o grandes
computadoras comerciales de inicios de los sesenta del siglo XX, se puede
entender mejor este fenómeno. Eran equipos que requerían ambientes aun más
controlados y asegurados que de alguna forma contribuyeron a separar
físicamente a los tecnólogos de los no tecnólogos e iniciaron esta desconexión.
Los no tecnólogos abandonaron poco a poco a los tecnólogos cuando no
podían entender su jerga o la manera en que programaban a esos grandes
"dinosaurios" de la tecnología, o bien, no podían entender algunos de los
comportamientos "extraños" de este tipo de profesional, desde la forma de vestirse
-a veces un poco estrafalaria- hasta por algunos de sus hábitos y costumbres de
dormir o trabajar en horas no comunes. Poco a poco se fue aislando a la función
informática del resto del negocio. Entonces los objetivos del negocio se fueron
desviando de los objetivos de la tecnología, y viceversa.
Es un hecho tan conocido lo anterior que se pueden encontrar en los libros
de texto capítulos enteros para intentar lograr el alineamiento de los objetivos del
negocio con los de la tecnología. Por ejemplo, Aligning the IS Direction and
Priorities to the Business Direction and Priorities de Anita Cassidy, o Strategic
21
 

Alignment with the Business en Managing Information Technology for Business
Value de Martin Curley, sin citar textos especializados dedicados a indicar cómo
alinear los objetivos de la organización con los objetivos de tecnología, tal el caso
de "Estrategia y Sistemas de Información" de Rafael Andreu, Joan Ricart y Josep
Valor.

Estos mismos autores, en ese texto, hacen una breve mención a la
desconexión: "Muchas empresas están todavía en una fase de descoordinación,
con utilizaciones crecientes de la TI/SI, pero sin un proceso claro de planificación
de la misma. Para empresas en esta situación, con claros síntomas de quejas por
parte de los usuarios de falta de criterio en la fijación de prioridades, de
desconexión entre el departamento de TI/SI y el resto de la empresa, etc., el
procedimiento..." (Fin de la cita, el resaltado no es del original)(:4).
Más adelante indican ellos mismos: "Para aquellas empresas que han
logrado derribar la pared que tradicionalmente aísla al departamento de SI del
resto se abren nuevas oportunidades". (:5)
Por lo que se ha explicado en el párrafo precedente, es un hecho que ha
existido, por mucho tiempo, esa desconexión y que el esfuerzo por alinear los
objetivos de las TIC con los objetivos empresariales es la prueba más fuerte de
dicho fenómeno.
El propósito de esta tesis es demostrar que sí existe una desconexión tal
como se explicó anteriormente. La posibilidad de que la información sea utilizada
en forma no apropiada es aun mayor, o, peor aún, de que la desconexión sea una
amenaza adicional y un potenciador de otras amenazas, como se explica más
adelante.

En los próximos apartados, con el propósito de permitir plantear la
desconexión como un problema grave para la seguridad de la información, primero
se aclara quién o quiénes son los responsables de ella y quién o quiénes
deberían protegerla; además, cuáles son las posibles amenazas que podrían
22
 

dañar ese valioso activo. A continuación se hace hincapié en quién o quiénes
deberían ser los responsables de la información.


Responsables de la información

Algunos de los problemas relacionados con la "asignación de
responsabilidades" en cuanto al aseguramiento de la información, que son
fundamentales en este sentido, han sido no sólo la poca participación de la alta
dirección en aspectos relacionados con la tecnología sino también el
desconocimiento de ésta de los términos y de los problemas propios de la
informática. Lo anterior ha desembocado en que la alta dirección crea que el
aseguramiento de la información es responsabilidad y resorte único del personal
de tecnología, cuando en realidad "la gestión de seguridad y del riesgo relativo a la
información debería ser un esfuerzo inspirado a nivel ejecutivo." (Trevor:43). Lo
anterior lleva a pensar que el riesgo de la información es un riesgo empresarial y
no tan sólo de una unidad o departamento en la organización. En este sentido
Trevor es contundente: "Los objetivos de seguridad que dependen de prioridades
empresariales han de enmarcarse en un amplio conjunto de prácticas de
seguridad, las cuales deben desarrollarse en colaboración con los ejecutivos,
diferentes áreas de negocio, el personal de recursos humanos, el departamento
de tecnologías de la información y los equipos de seguridad de la información y los
equipos de seguridad de la propia empresa." (:44)

Si todos los actores entienden bien su papel y lo ejecutan de acuerdo con
las mejores prácticas y, en consonancia, con los procedimientos y normas de la
organización, las posibilidades de que las amenazas comprometan la información
de la empresa disminuyen; no se eliminan por completo dado que los ataques
pueden ser variables exógenas o endógenas, pero se puede mitigar su impacto.
La única manera de que la información no sea comprometida es teniéndola
guardada bajo llave en una caja fuerte bajo estrictas medidas de seguridad, o
23
 

bien sin conectarse a Internet o no trabajar en red; pero tales medidas estarían
fuera de la realidad.

Se requiere saber cuál es el problema de que no haya entendimiento de los
diferentes actores en cuanto a la protección de la información, y precisamente esa
es la propuesta de esta tesis: la desconexión.

En el próximo apartado se tratará el tema de las amenazas.

Las amenazas a la información

Las amenazas pueden ser tanto físicas como electrónicas y dependerán del
negocio al que su organización se dedique y de las diferentes relaciones de los
actores que interactúen con ella.

La pregunta que debe obligatoriamente debe hacerse es: ¿Se debe
defender a la organización de todas las amenazas posibles? Para responder, lo
primero que hay que analizar son los diferentes tipos de amenazas que hay en el
entorno, luego cuáles de ellas tienen una probabilidad de ocurrencia más alta y
con qué recursos se cuenta para hacerles frente.

Es un hecho que los recursos económicos son escasos, que no son
ilimitados e infinitos y que si se destinan a atender el asunto A se tendrán menos
recursos para atender el B, o viceversa.

Por lo tanto, el conocer profundamente hacia dónde se dirige la
organización, en qué negocio se encuentra, cuáles son sus objetivos y metas
fundamentales, deben ser los impulsadores que guíen la asignación de dichos
recursos para enfrentar las amenazas.


24
 

El cuadro siguiente ilustra los diferentes tipos de amenazas

Amenazas
Accidentales
Deliberadas
naturals
Terremotos Divulgación
Alteración
de
datos
Inundaciones
Disturbios
Alteración de
eléctricos
"software"
Huracanes
Interrupción
del
Amenaza de
fluido eléctrico
bomba
Deslizamientos
Divulgación
Tormentas de
Incendio Sabotaje
arena
Nevadas
Falla del hardware
Fraude
Tornado Derrame
de
Disturbios civiles
líquidos
Tsunami Error
humano
Huelga
Erupciones
Error de "software"
Robo
volcánicas
Ventiscas
Interrupción
de
Vandalismo
las telecomunicaciones

Fuente: Peltier. Capítulo 4. Edición electrónica. Traducción libre.



Las amenazas electrónicas están constituidas por los ataques a las redes
de datos por medio de virus, bombas lógicas, caballos de troya, gusanos, y todo
tipo de código malicioso.

En cuanto a las vulnerabilidades, es importante mencionar que son otro
aspecto de los riesgos y se pueden conceptualizar como cualquier debilidad en un
sistema o proceso que pueda ser utilizado por un atacante. El tener una
vulnerabilidad en sí no comporta riesgo, excepto cuando ella hace pareo con una
amenaza. Para explicar mejor esto se puede utilizar un ejemplo. Si usted vive, por
25
 

decir algo, en un lugar alejado en el estado de Oklahoma, puede dormir sin
preocuparse, pues nadie intentará entrar a su casa o la probabilidad es casi
inexistente. La vulnerabilidad está allí, pero no hay una amenaza, con lo cual el
riesgo es mínimo. Ahora, si usted vive en una ciudad con alto nivel de criminalidad
y deja la puerta abierta de su casa, ya sea de día o de noche, con las amenazas
que definitivamente sí existen en su entorno, se puede decir con un alto grado de
certeza que está en verdadero riesgo o que éste es muy alto.

En el caso del aseguramiento de la información, el problema es que
muchas veces no se sabe que se tienen vulnerabilidades, pues estas permanecen
ocultas hasta que alguien las encuentra y, la mayoría de las veces, quienes lo
hacen son los que están al otro lado de la acera, los que amenazan la
organización, o individuos dentro la organización, los insiders.


La amenaza interna, los insiders

En cuanto a las amenazas internas, definitivamente el principal riesgo
puede estar en manos de los mismos colaboradores o personal interno de la
organización. En inglés el término insider es definido como "alguien que tiene un
conocimiento especial o que puede acceder información confidencial de su
organización". Ese término es muy común entre los especialistas de la seguridad
informática y lamentablemente no existe un término en español que refleje el
concepto. Se puede utilizar "interno", "personal interno", "colaborador interno", etc.,
pero no es tan preciso como el de insider, puesto que un insider es cualquiera que
está dentro de la organización pero no siempre será precisamente empleado de
ella. Si se habla en términos de insider threat el asunto se vuelve un poco más
complejo. Por insider se debe entender: "cualquiera que tenga acceso especial o
conocimiento de la organización con el propósito de causar daño a ella".

26
 

En una película cinematográfica, The Italian Job, se deja escuchar una
frase interesante: "yo confío en todos, en quien no puedo confiar es en el diablo
que tenemos dentro" (de la organización). Cualquiera de los colaboradores tiene
el potencial de causar daño a una organización y no por el hecho de que reciba un
salario se han comprado su corazón y su mente, y, como diría Peter Drucker,
tampoco se ha comprado su completa lealtad. A veces se hace referencia a
estos elementos como "la quinta columna". Peltier deja por fuera una amenaza
interna, el espionaje, que es una realidad hoy en día. Para muestra un botón:



"7 de julio de 2006
No es de extrañar por tanto que, desde que en 1886 un farmacéutico
creara la fórmula secreta de esta bebida, sus rivales hayan intentado encontrar
la poción que tanta riqueza ha generado a sus propietarios.
Al menos de momento, el secreto mejor guardado de la centenaria compañía,
está a salvo pese a la operación de espionaje industrial que ha sufrido y que ha
sido abortada gracias a la ayuda de su eterna rival, Pepsi.
Tres trabajadores de Coca Cola fueron detenidos por intentar vender a Pepsi la
formula secreta por un millón y medio de dólares pero la operación fue
desbarata por el FBI.
Los detenidos son Joya Williams, de 41 años, ejecutiva de Coca Cola; Edmund
Duhaney, de 43 años, e Ibrahim Dimson, de 30 años.
Coca-Cola expresó el jueves su "sincero aprecio" hacia Pepsi por su actitud, al
tiempo que el portavoz de esta última firma, dijo que "hemos hecho lo que
cualquier empresa responsable hubiese hecho; la competencia puede ser fiera,
pero debe ser justa".
Aunque han sido varios los intentos por desvelar el secreto y el refresco se ha
intentado copiar en todo el mundo, la compañía asegura que ninguna de las
27
 

fórmulas que circulan es legítima, al tiempo que se asegura que desde su origen
se ha mantenido oculto un ingrediente, que tampoco en esta ocasión ha sido
desvelado. Tomado de Internet: blnews.com/txt/noticia.php?id=131812 S
Con solo digitar en GOOGLE "espionaje y la fórmula de Coca Cola" se
pueden hallar más de 26.000 enlaces referentes a este tema y si se digita
"espionaje industrial" se pueden encontrar más de 255.000; si se busca con
cuidado se hallarán historias que relatan cómo los insiders de todo tipo de
posición en una empresa están dispuestos a "vender su alma" por unos cuantos
dólares. El asunto es sólo encontrar el precio adecuado de cada uno de ellos.

Normalmente en las organizaciones se cierran los ojos ante esta verdad: la
gente de adentro puede causar grandes daños. Es probable que las razones que
se puedan aducir son que se puede caer en la paranoia, o bien, es mejor que
nadie se dé cuenta de lo que sucedió, o que la víctima pueda volver a ser
victimizada, al igual que como sucede con las personas en el mundo real. Sin
embargo, como lo manifiesta Eric Cole, "el verdadero culpable es el atacante, no
la víctima" (:5).

Cuando se contrata personal en raras oportunidades quienes contratan
verifican aspectos fundamentales de los contratados; se aceptan las referencias
tal como vienen, sin siquiera llamar e investigar sobre aspectos del
comportamiento de quien se contrata; pues esto supondría un costo adicional.
Este tipo de errores pueden pagarse muy caro. Ahora bien, el porcentaje de
personal con bajos principios o valores no es alto, pero un solo individuo puede
causar el desplome de toda una organización. Sólo hay que recordar casos muy
sonados en Boeing, Emron y otras, para no ir muy lejos, que son del dominio
público.
Normalmente, cuando se habla de seguridad informática en una empresa u
organización las referencias irán dirigidas a los ataques externos, y en la mayoría
de los casos se olvidan los ataques que pueden generarse internamente.
28
 

Muy a menudo se piden estadísticas que demuestren de dónde vienen los
ataques en su mayor proporción: interna o externamente. El asunto es que eso no
es de tanta importancia, ya que un ataque es un ataque. Cualquier ataque que se
produzca puede causar daño a una organización, dañar su reputación o dejarla
fuera del mercado, pues las consecuencias de un ataque, ya sea interno o
externo, pueden ser las mismas.

El ataque interno puede causar más daño por la siguiente razón: ya está
adentro. No debe saltar obstáculos perimetrales y normalmente tiene posibilidades
de acceso o aun hasta privilegios para utilizar información clasificada. Si a esto se
suma que la mayoría de las organizaciones han decidido facultar ("empoderar") a
sus colaboradores al darles más privilegios para utilizar información, dado que uno
de los pilares del "empowerment" es precisamente compartirla con todos en la
organización, el asunto se torna más complejo. En la medida en que más y más
personas pueden tener acceso a información privilegiada o sensible, mayor es la
posibilidad de que se produzca un daño.
Se puede argüir que se cuenta con personal altamente maduro y de sólidos
principios morales. Si se está completamente seguro de eso, es probable que se
minimice el riesgo; lo que no se puede garantizar es que haya una solución ideal.
El autor de esta tesis ha enseñado el principio del "Síndrome de Judas" por años:
"Puedes confiar en 11 de 12, aunque los haya seleccionado personalmente, (pero)
si alguien se disgusta te puede vender por treinta monedas de plata o menos".
El objeto de esta tesis no es desarrollar contramedidas para garantizar que
los insiders no hagan mal uso de la información, pero sí indicar que se debe
considerar seriamente este tipo de ataques como una amenaza real, aunque
pueda ser tan sólo latente.

Se puede encontrar valiosa información sobre este tema en muchos sitios
seguros de la World Wide Web. En la siguiente dirección
http://www.sei.cmu.edu/publications/documents/04.reports/04tr021/04tr021.html
29
 

del Engineering Institute/Carnegie Mellon se encontró lo que se describe a
continuación:

"La motivación de 81% de los "insiders" fue el dinero. 27% de los
"insiders" tenían problemas financieros al momento del incidente. Además
de los motivaciones financieras, 23% fueron motivados por la venganza, un
15% estaban insatisfecho con la administración, la cultura o las políticas de
la organización; 15% buscaban respeto, y había 27% con otros motivos"
(Traducción libre del autor de este estudio).
El artículo es de gran interés y se invita al lector a revisarlo profusa y
completamente.
Es interesante resaltar que en 78% de los incidentes mencionados en el
reporte los insiders éstos eran usuarios autorizados con cuentas activas en los
sistemas informáticos en el momento del incidente. En 43% de los casos los
insiders usaron sus propios nombres de usuario y sus contraseñas para provocar
el incidente. Esto indica que no rompieron o quebraron la seguridad de los
sistemas sino que tomaron absoluta ventaja de sus privilegios. En algunos casos
ni siquiera se preocuparon por hacerlo en forma anónima, lo cual puede significar
que, o desconocían que podían ser capturados, o estaban "bastanteando" el
campo. Para concluir, 26% de los casos citados en el estudio utilizaron las cuentas
de sus colegas o equipos que estaban "abiertos", esto es, se dejaron no
atendidos con sus sesiones abiertas. Con lo anterior se desea demostrar que un
problema fundamental en la seguridad es definitivamente el factor humano, "la
capa 8".

Con el propósito de dejar allanado el camino para el planteamiento de los
indicadores de desconexión y su relación con las amenazas, se proponen a
continuación algunas estrategias para lograr mitigar los riesgos a que está
sometida la información.



30
 

Estrategias para hacer frente a las amenazas

Las estrategias en este caso deben obedecer a principios fundamentales
puesto que las estrategias son las que permiten, por medio de tácticas o
actuaciones concretas, la implementación de las medidas del plan de seguridad.

Principio del menor privilegio

Este principio dicta que sólo se debiera permitir el mínimo acceso que se
requiere por parte de alguien para alcanzar su objetivo.
Como lo indica Nicholls, "el universo de información puede ser subdividido
de manera tal que los individuos sólo reciban acceso al conjunto de información
que necesitan para lograr ejecutar su tarea, pero no a la información que no
necesitan."(:28)

Eso implica que el acceso a un recurso sólo debiera permitirse a personas
específicas o a procesos que así lo requieran. Además, que solo tuvieran acceso a
la porción de información necesaria para completar una tarea. Y, por supuesto,
sólo por el período requerido.

La aplicación de una política de este tipo, que tiene una razón de ser
fundamental, puesto que no es necesario que alguien de recursos humanos
accese información del departamento de informática no relacionada con asuntos
de personal. La dificultad estriba en tener que identificar cada documento o
párrafo, e incluso frase, que pueda ser accesada por tal o cual individuo, o que no
pueda hacerlo. Por otro lado, este principio permite que muchas decisiones en
cuanto al manejo de la información sean más sencillas y, por ende, más seguras.

Para aclarar la última frase es necesario indicar lo siguiente. Controlar el
uso de la información y, en especial, la que es de valor o bien clasificada se puede
31
 

alcanzar bajo este principio del menor privilegio. Se procura que la información no
caiga en manos de quienes no deban tenerla. Ya se resaltó que los ataques
pueden venir de dentro de la organización. En este sentido, Andrés menciona:
"Las personas son el componente de seguridad más importante. A menudo
también son el enlace más débil en una infraestructura de seguridad." (Cap.1, pág.
4, versión electrónica).
Además, al limitar el privilegio de acceso a la información se puede prevenir
que un atacante pueda llegar fácilmente a ella. Si no se posee una política
restrictiva, la información podría estar comprometida y dicho atacante podría tomar
toda la información. Este principio también permite llevar un control de quiénes
accesan la información que ha sido clasificada o restringida.

Este principio no sólo se aplica a los sistemas de información basados en
computadoras. Se puede restringir el acceso físico a información privilegiada que
no reside precisamente en componentes computarizados. Y también se puede
restringir el acceso a lugares dentro de la organización, independientemente de la
información que posea. Puede restringirse el acceso a equipos que son parte de la
estructura de redes de la organización, por ejemplo, enrutadores, conmutadores o
cortafuegos, y así mismo a impresoras o a cualquier otro equipo que no deba ser
manipulado por terceros, que nada tiene que ver con los procesos propios del
sistema.

Defensa en profundidad

Este principio es fundamental e indica que no se puede basar la defensa de
la información en un solo mecanismo de seguridad; es aconsejable hacerlo por
capas o niveles. Ante la eventual falla de uno de los mecanismos entran en acción
los contingentes.
Si el foso no fue suficiente para impedir el intento de ingresar al castillo,
entonces entran en acción los calderos de aceite hirviente; si esto no impide el
avance, las piedras o, finalmente, las flechas y lanzas, pueden lograrlo. Si todo
32
 

esto falla, no quedará más remedio que el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Hay
que recordar que aun la defensa bien planificada puede ser violada desde adentro,
por la famosa quinta columna.
Si un atacante está dispuesto a entrar es probable que lo consiga. Todo
dependerá de: los recursos que posea, el tiempo y la disposición de lograrlo. La
historia de las grandes batallas documenta en forma amplia cómo pequeñas
vulnerabilidades o el exceso de confianza acabaron con la defensa mejor
planificada.
En definitiva, una estrategia bien pensada bajo este principio puede
constituir una barrera formidable en contra de los atacantes. Bajo este mismo
principio lamentablemente se aplica aquello de que si el vecino es más vulnerable
es probable que el atacante vuelva su vista hacia él.

Principio de separación de riesgos

Ya en otro apartado se comentó lo que es un riesgo. Hay que recordar que
los riesgos son parte inherente al hecho de estar en este mundo. Los riesgos son
la antítesis de la seguridad y, por ende, hay un deseo de eliminarlos. Esto no es
posible y nadie lo ha logrado. Se podría intentar, mediante un análisis meticuloso y
un plan bien elaborado, eliminarlos en la medida de lo posible. Sin embargo, el
problema mayor podría ser el costo, comparado con las posibles pérdidas que los
riesgos podrían causar.
Se puede pensar en un sencillo problema, la posibilidad de que el auto
pueda quedarse sin acumulador. Es un riesgo latente. Entonces, como medida
para mitigar esa posibilidad, puede tenerse un acumulador de repuesto. Ahora
bien, ¿cuál es la posibilidad de que el acumulador se agote y lo haga en los
peores momentos? De suceder, ¿no existen otras posibilidades para solucionar el
problema?, por ejemplo, llamar al servicio de emergencias y conseguir una unidad
de repuesto; o bien, si el automóvil no es automático, darle velocidad al auto y
obligar al generador a dar ignición al motor. Se puede tener un acumulador de
repuesto, pero si la unidad base no falla es probable que la vida útil de la unidad
33
 

de repuesto se agote al mismo tiempo que la primera. Se incurrió en un gasto sin
sentido. Pueden darse otros ejemplos más sofisticados, los cuales se dejan al
ingenio del lector.

Los riesgos pueden separarse en riesgos empresariales, de redes, de
servidores o de host, o de aplicaciones. Dentro de los riesgos empresariales
pueden citarse los de tipo técnico, de carácter financiero, ambientales, etc. En
cuanto a los de redes, son aquellos que pueden dejar inútil la infraestructura, ya
sea por aspectos físicos o por ataques de denegación de servicios (un tipo de
ataque que podría deberse a que se hacen tantas solicitudes al servidor que este
colapsa); o porque un atacante logra el control de él. Los riesgos a que puede
estar expuesto un servidor son, por ejemplo, que permita el acceso no autorizado
al equipo. Los relativos a las aplicaciones es todo aquello que pudiera dejar en
riesgo la información o comprometida, a partir de la utilización programas de
software especializado o de otros programas aplicables.

Una vez analizados los diferentes tipos de riesgos queda claro que todos
están interrelacionados. Dependiendo del tipo de riesgo y del impacto que éstos
pueden tener en el valor de la información así serán las medidas que deban
tomarse para mitigarlos.
En el próximo capítulo se plantea lo que se espera del objeto de esta tesis.



34
 

III. DINÁMICA DE LAS EXPECTATIVAS


En la actualidad, dentro del ambiente empresarial es sumamente conocida
la separación que existe, tanto en el nivel operativo como en el estratégico del
área de sistemas de información o de las tecnologías de la información y
comunicación (TIC), con el resto de la organización. Aunque no se utilice el
nombre de desconexión, con estudios preliminares y la aplicación de breves
cuestionarios se ha podido comprobar que en realidad sí existe dicha
problemática. Todos aceptan que hay problemas de alineamiento entre los
objetivos de TIC y los de la organización o empresa. Pero la desconexión es más
que una falta de alineamiento.
La hipótesis propuesta lleva dos grandes orientaciones: la de demostrar
que en realidad sí existe una desconexión y la de dejar planteado que dicha
desconexión se constituye en una verdadera amenaza o, al menos, en la
potenciadora de las amenazas descritas en el capítulo dos, en el que se define el
concepto de investigación.
Se plantean una serie de preguntas en un cuestionario, que se constituyen
en los indicadores de desconexión.


Objetivos de la investigación

Objetivo general

Medir el grado de desconexión entre las TIC y el resto de la empresa, con el
propósito de valorar su relación con las amenazas internas y externas a las que
está expuesta la información de una organización humana.

35
 

Objetivos específicos

·
Evaluar el grado de desconexión que hay en los diferentes
sectores encuestados.
·
Analizar la visión que tiene el usuario administrativo del área
de tecnologías de información y comunicación.
·
Analizar cómo ven los informáticos su papel dentro de la
administración
·
Determinar si existen o no planes informáticos alineados con
los planes de la organización

Debido a que el siglo XXI se perfila como un periodo en el que el desarrollo
humano estará basado en la informática, es necesario emprender esfuerzos para
acercar al cada día más creciente departamento de tecnologías de la información
y la comunicación (TIC) con el resto de la empresa, para intentar cerrar la brecha
que en la actualidad está presente en la mayoría de compañías alrededor del
mundo.
En el apéndice de este estudio se incluye un listado de todos los
indicadores que se utilizaron con el fin de medir el nivel de "desconexión" entre
TIC y el negocio, para poder de esta manera dimensionar de alguna manera el
efecto mencionado.


Metodología

Ya que las organizaciones son reacias a admitir que existe un problema en
ellas, la metodología empleada para conseguir que se contestara el cuestionario
no siguió ningún lineamiento probabilístico, por cual su validez puede ser
cuestionada en tanto no se ajustó al método científico. Fue aplicado de manera
profesional a aquellas personas de un total de cuarenta instituciones que
estuvieran dispuestas a contestarlo. A todas ellas se les garantizó que la
36
 

información iba a ser procesada de manera sectorial y que no se identificaría a su
organización, empresa o institución de manera específica.
La encuesta se aplicó en la misma semana y de manera directa. Fue
realizada por tres estudiantes de un programa de maestría en administración de la
tecnología de una universidad privada, quienes ayudaron a procesar y tabular la
información, y también participaron directamente en el procesamiento de ella con
sus comentarios, análisis y observaciones, e incluso con sus propias conclusiones,
las cuales se tomaron en cuenta para redactar la interpretación de los resultados
del capítulo IV.
Adicionalmente, se aplicó el mismo cuestionario para ponderar las 15
respuestas. Participaron en el trabajo quince estudiantes del mismo programa en
dicha universidad, además de 10 colaboradores más. Con ese segundo trabajo se
diseñó un indicador de desconexión total.

Es un hecho comprobado que los procesos de negocios en las empresas
de este mundo globalizado dependen en gran medida de las tecnologías de la
información para operar, pero, como ya se ha planteado, existe un nivel de
desconexión de tecnologías de información con el resto de la empresa.

Las tecnologías de información y comunicación (TIC) y las áreas de negocio
de la empresa a menudo tienen objetivos que no están alineados. TIC focaliza sus
esfuerzos en la reducción de costos de mantenimiento y funcionamiento de
sistemas, mientras que el negocio necesita que TIC maximice la creación de valor.
Cuando existe desconexión de TIC con el negocio es común observar que los
ejecutivos de TIC se definen como "proactivos", mientras que los ejecutivos en las
unidades del negocio observan a sus colegas de TIC como "reactivos".
En el caso contrario a la desconexión de TIC con el negocio, está claro que
esta área impulsa a la organización y maximiza los beneficios; dicho de otro modo,
genera valor.

37
 

Tradicionalmente la función de TIC fue considerada como un área separada
del negocio, responsable de proveer servicios básicos como son: servicios de red
y desarrollo de sistemas. Hoy se puede decir, sin lugar a dudas, que las
tecnologías de la información y la comunicación son fundamentales para la
gestión de los recursos de la empresa. Son indispensables para la gestión de la
relación con los clientes "CRM" y claves para la gestión del conocimiento del
negocio y para el crecimiento e innovación continua.


En la actualidad la vinculación entre el cuadro de mando integral (CMI,
conocido por sus siglas en inglés como BSC) y el negocio constituye un método
fuerte para alinear las TIC con toda la empresa. La relación entre los objetivos del
negocio con sus métricas, y la relación de los procesos de TIC con sus objetivos y
métricas, es de gran importancia para disminuir la desconexión de las TIC con el
negocio.

Finalmente, muchos responsables de TIC están utilizando el modelo de CMI
para acelerar su proceso de generación de valor, y convirtiéndose en socios de la
estrategia del negocio, sin perder de vista el desempeño requerido en el uso de
los recursos.


Conformación de temas

Para efectos de establecer correlaciones e indicadores cruzados, se
establecieron cinco grupos, compuestos cada uno por una serie de preguntas, las
cuales se muestran en el apéndice I, que responden a los objetivos indicados. Los
grupos fueron los siguientes:



38
 

Planificación estratégica

En este apartado se agruparon una serie de preguntas dirigidas a la
elaboración, divulgación y actualización del plan estratégico informático (PEI), con
fines de determinar la participación colaborativa de la empresa en su desarrollo y,
por ende, establecer conexión o desconexión mediante este instrumento.

Alineación con niveles superiores

Con este tema se conoció la ubicación del gerente con respecto a las TIC
en términos de su organización, lo cual incide positiva o negativamente en la
conexión o desconexión entre TIC y el resto de la organización.

Divulgación del PEI

Se midió el nivel de conocimiento del PEI por parte de la organización, en
términos de su divulgación y la participación de los diferentes niveles en su
construcción y seguimiento.

Coordinación TIC ­ usuarios

Este es un factor importante en materia de conocer grados de conexión o
desconexión. El liderazgo de los patrocinadores, especialmente en el desarrollo de
proyectos, es fundamental para su conexión con las TIC y para el aporte que estas
soluciones brinden a la organización.


Servicio al cliente

39
 

El servicio al cliente mide en mucho si hay desconexión o no, por medio de
la capacitación que se les haya suministrado, el lenguaje en que se comuniquen
técnólogos informáticos y administradores, la claridad con que se solicita y presta
el servicio, así como la prioridad con que se atiende.

Una vez abordado este marco conceptual fundamental para el
planteamiento adecuado de la investigación se procederá ahora a presentar los
hallazgos de la investigación, mediante la metodología utilizada. Se presentan
gráficos que resumen las encuestas realizadas, por sector, con breves
explicaciones de cada uno, aunque los cuadros se diseñaron para que fueran lo
más explicativos posible.


40
 


IV. RESUMEN Y ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS


Alineamiento del PEI con el PEE

El alineamiento del plan estratégico informático (PEI) con el plan
estratégico de la empresa (PEE) puede lograrse de dos maneras, en forma pasiva
o en forma activa. La forma pasiva consiste en definir el PEI a partir de la
estrategia corporativa y las necesidades concretas de cada unidad de negocio.
Esa metodología es adecuada "cuando si bien las TIC constituyen un
soporte importante para la estrategia del negocio, no son en sí mismas una fuente
de ventaja competitiva ni tienen el potencial de convertirse en una pieza
fundamental de la estrategia competitiva a mediano plazo". (Sandra Sieber y otros:
34) La metodología pasiva aparece cuando en una organización se dispone de
muy pocos sistemas de información, están disgregados y la unidad de TIC
soluciona los problemas conforme se hacen presentes.
En forma activa implica que el PEI se desarrolla en paralelo con el
desarrollo del PEE, e indica que la unidad de TIC participó junto con el personal de
la empresa mientras se desarrollaba el PEE. Esto permite que se alcance un
mayor entendimiento de las necesidades del negocio en materia de tecnología
como respaldo fundamental de todos sus procesos. En ambos casos la
participación de la alta gerencia es fundamental.
Del análisis del gráfico 1 se deduce que, según las empresas encuestadas
del sector público, 95% tienen un plan estratégico "empresarial" y menos de 62%
cuentan con un plan estratégico informático. Lo sorprendente es el sector
financiero analizado, que cuenta tanto con un PEE y con un PEI en su totalidad.
Esto puede verse incluso como normal, dada la competencia que se desarrolla en
ese sector, además de las regulaciones y lineamientos de la Superintendencia
General de Entidades Financieras (SUGEF), que obliga a que estos planes se
41
 

desarrollen. Con esta información no se puede deducir si los planes están
alineados o no. Los próximos gráficos aclaran si existe alineamiento o no.


Gráfico 1
¿Se cuenta con PE y PEI?
Otros
Industria & Manufactura
Servicios Financieros
PEI
PE
Instituciones Públicas
0.00% 10.00% 20.00% 30.00% 40.00% 50.00% 60.00% 70.00% 80.00% 90.00% 100.00%
Instituciones Públicas
Servicios Financieros
Industria & Manufactura
Otros
PEI
61.11%
100.00%
75.00%
50.00%
PE
95.00%
100.00%
100.00%
80.00%

Fuente: Elaboración propia para la investigación




Alineamiento del PEI con el PEE

En el cuestionario se incluyeron preguntas que permitieron medir el grado
de alineación del PEI con el PEE de los diferentes sectores considerados. En el
gráfico 2 se refleja una participación muy baja del área de TIC en la elaboración
del PEE. Ante la pregunta de si la unidad de TIC participa en la elaboración del
PEE, en el caso de las instituciones financieras las respuestas fueron positivas en
85%. Si se vuelve al gráfico anterior se puede observar que este tipo de
instituciones tienen PEI y PEE en su totalidad. Esto indicaría al menos que hay
una falta de alineamiento de 15%, aunque el hecho de que haya 85% que
manifestaron que sí participaron tampoco es indicativo de que cuando se elaboró
el PEI éste se hizo en plena concordancia con el PEE.
42
 

Si bien es cierto el PEI no debe desarrollarlo el gerente de TIC, o sus
colaboradores, también lo es que si no participaron en el desarrollo del PEE
difícilmente van a determinar si el PEI está o no alineado con el PEE. Los otros
sectores muestran la misma tendencia de poca participación. La pregunta
siguiente sí es un indicador de que hay falta de alineamiento. Al consultarse si el
PEI está alineado con el PEE, en el caso del sector público, manifestaron que está
alineado sólo en 83,64%. Hay que notar que en dicho sector solo 61% cuentan
con un PEI; por lo tanto, sí existe una desconexión, pues hay una relación directa
entre la falta de PEI y la falta de alineamiento.
En el sector financiero, que cuenta con 100% de PEI y PEE, existe una falta
de alineamiento de 20%. Independientemente del nivel de desconexión, es un
problema que debiera ser analizado cuidadosamente por esas instancias, dado
que en este sector la intensidad de la rivalidad es muy alta, las fusiones están a la
orden del día y el ingreso e interés de fuertes grupos financieros bancarios son
notorios.
En el mes de octubre del 2006 el Scotiabank de Canadá adquirió el Banco
Interfin, el banco privado nacional costarricense con los mayores activos y gran
solidez e imagen. También cambió de dueños un tiempo antes el Banco Banex,
adquirido por un grupo panameño, que a su vez fue adquirido, en el 2006, por un
banco de Hong Kong. Independientemente de lo anterior, en la industria financiera
los factores claves del negocio son credibilidad y confianza, índice de
intermediación, índice de morosidad y servicio basado en una fuerte plataforma
tecnológica. Entonces, la falta de alineamiento entre el PEI y el PEE es o puede
ser un problema grave, puesto que el que una empresa o institución no esté
desarrollando competencias en sus factores claves de negocio les puede dejar
fuera, con el agravante de que pueden arrastrar a todo el sector a problemas
insospechados.
Es interesante notar que el sector "otros" manifiesta que el grado de
alineamiento es de 90%. En este grupo se incluyeron varias universidades
estatales y privadas, además de líneas aéreas. Aunque por limitaciones del
estudio no se presentan los datos en forma separada, sí se observó que en las
43
 

universidades se da un alineamiento casi de 100%, lo cual es lógico que se
presente en la academia. En las líneas aéreas fue de 100% y al efectuar la
investigación se pudo constatar que existe un verdadero alineamiento, pues
cuentan con instrumentos adecuados, como el cuadro de mando integral y otro
tipo de metodologías con indicadores adecuados, que garanticen que las
estrategias tecnológicas responden a las estrategias del negocio.

Gráfico 2
Alineación de PEI al PEE
Otros
Industria &
Manufactura
Servicios Financieros
¿Participa TI en el desarrollo del Plan
Instituciones Públicas
Estratégico de la empresa?
¿Está alineado el PEI con el Plan
Estratégico de la empresa?
Instituciones
Servicios
Industria &
Otros
Públicas
Financieros
Manufactura
¿Participa TI en el desarrollo
64.21%
85.00%
63.33%
70.00%
del Plan Estratégico de la
empresa?
¿Está alineado el PEI con el
83.64%
80.00%
74.29%
90.00%
Plan Estratégico de la
empresa?

Fuente: Elaboración propia para la investigación




Ubicación jerárquica y nivel de auditoría informática

En la década de los setenta el profesor de Harvard Richard Nolan presentó
una teoría que se conoce con el nombre de teoría de las etapas de Nolan, la cual
se tratará en el capítulo de análisis general, pues aporta información que puede
ser relevante para entender aspectos de la desconexión.

En el sector de la industria y la manufactura la ubicación del gerente de TIC
en un muy alto porcentaje (87,5%) no está adscrita al máximo jerarca, lo cual le
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dificulta una mejor relación para posicionar las TIC como parte de la cadena de
valor y para desarrollarla en función del negocio; y una situación similar se da en
las instituciones públicas (50%). Este es un factor que coadyuva en la
desconexión. De acuerdo con la teoría de las etapas de Nolan, estas instituciones
estarían en la etapa de contagio, pues es en esta etapa en la que el
departamento de sistemas de información es promovido y pasa a depender de la
gerencia de finanzas o de la contraloría, pero no de niveles superiores, como la
gerencia general. Si en instituciones que se consideran maduras o con relativa
permanencia en el mercado el departamento de sistemas aún se encuentra
dependiendo de los niveles administrativos inferiores, y esto puede ser reflejo del
grado de desconexión que existe en la organización.
En las instituciones de corte financiero 100% de los directores de TIC
reportan a la alta dirección; pero, como se verá adelante, tampoco es indicativo de
que la alta dirección esté "alineada" con la tecnología. De hecho, 10% de
instituciones que no tienen un lugar en la agenda para asuntos de tecnología.
Entonces, si 100% de las instituciones financieras tienen un PEI, hay un
alineamiento de 80%, y 100% si reportan a altos niveles y no están presentes en
la agenda gerencial. Entonces existe, aunque en menor grado con respecto a los
otros sectores, una desconexión entre ambos mundos.
Es mucho más grave, y así se preveía, y fue la razón de plantearse esta
hipótesis para esta tesis de grado, que en los otros sectores la desconexión sería
mayor.

Excepto para el sector financiero, la auditoría de sistemas apenas si
alcanza 56%, en el mejor de los casos. Este tipo de procesos es fundamental que
se realicen constantemente en las empresas, dado que el activo más valioso en
las organizaciones es la información, y, como ya se ha mencionado en los
primeros dos capítulos, es responsabilidad de todos que dicha información esté
salvaguardada de mal uso. La desconexión se "alimenta" de la falta de auditorías
y, lo que es más grave, como se verá más adelante, puede propiciar que se
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generen vulnerabilidades y que las organizaciones sufran ataques que pongan en
peligro sus sistemas.