Publicaciones Estudiantiles

Justo Javier Ezquer Espin
Title: La Caida de la Civilizacion Sumeria

Area: Atlantic International University
Country: Honolulu, Hawaii
Program: Curriculum Development
Avialable for Download: Yes




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Por siempre se ha señalado que el conocimiento no debería ser estrellado contra las rocas de la ignorancia, que la enseñanza no debiera darse en la plaza pública, que las perlas del conocimiento no debieran arrojarse a los no preparados. Tanta razón tenían quienes así lo afirmaban, que la enseñanza quedó velada bajo la letra escrita conocida, pues el conocimiento no se da, ni se recibe, solo se aprende a base de errores, ya que un hombre inteligente aprende de sus errores, más un hombre sabio aprende de los errores de otros.

Son muchos los grandes imperios y naciones, que aunque parecía imposible, han acabado cayendo, y además de la forma más estrepitosamente posible, hasta un grado tal que los que luego habitan la zona de la que antaño fue una gran civilización no recuerdan nada de lo que allí había, no se sienten identificados con las ruinas en las que viven y no son capaces de leer las escrituras que puedan quedar por allí. Normalmente hay historiadores, quienes a falta de otra cosa, suelen buscar teorías poco convincentes, para explicar la caída, del tipo "Egipto cayó porque perdió contacto con el mar". Lo cierto es que si bien estas excusas pudieron ser un mal puntual, no bastan por sí solas para destruir hasta tal grado todo un imperio y sumirlo para siempre en la oscuridad. Porque antes de esa "estocada final" bien pudieron recibir otros muchos reveces, a menudo peores, y salieron ilesos de ellos o se recuperaron pronto. La razón de que al final llegue un punto en el que de un pequeño mal no se repongan, es la corrupción y degeneración social, cuando llega esta a un punto en el que los habitantes que allí viven continúan apenas con la civilización, por pura inercia y porque ya están creadas las infraestructuras, leyes, costumbres, etc.

Continuando a duras penas y esperando ha desaparecer y ser sustituidos por otra civilización. En el antiguo y azaroso sistema, que ya era internacional, en esa época durante la juventud de la tierra, las primeras ciudades estados, emergieron como potencias concentrando el poder, principalmente en lo militar y en lo económico a base del comercio de productos agrícolas. En un mundo donde las actividades comerciales, las comunicaciones, el conocimiento y hasta el delito cobran dimensiones económicas, el poder de los imperios también se hace global, sea esto en lo que se considera global en el momento, pues aunque ahora por global se entiende el mundo entero y quizá en el futuro otros planetas, en los albores de la civilización la globalidad, comprendía los territorios conocidos por las gentes de la época.

Los sumerios fueron emigrantes, el movimiento migratorio es uno de los factores que explica que el movimiento de gentes genera una serie de acontecimientos, hechos, fenómenos, procesos que han hecho historia, o mejor dicho que “han hecho la Historia”.

Estos movimientos solían chocar con otros grupos humanos y culturales de manera que, parece evidente que la migración, o movimiento de masas de población va generalmente, a afectar a otras masas de población y a otras culturas, en ocasiones de forma dramática. No obstante, no siempre el movimiento masivo de población implica una entrada o asentamiento basado en la destrucción y la aniquilación brusca de esa sociedad o cultura receptora, También hay movimientos y asentamientos progresivos, en los que no parece haber indicios de violencia o de aniquilación brusca de la cultura receptora, no obstante, esos asentamientos sí implicarán la generación de etapas culturales diferenciadas de la anterior, es decir la dilución de la antigua civilización,

Cultura o sociedad, bien por síntesis o asimilación, desplazamiento, oscurecimiento, etc. En cualquier caso, parece evidente que el grupo cultural anterior queda anulado en sus formas originales, que bien podrían haberse configurado a su vez por síntesis con otras culturas, lo cual no por faltar violencia, dejó de ser traumático para dichas sociedades, especialmente si atendemos a las posteriores reacciones o renacimientos como el llamado renacimiento sumerio o de la reacción egipcia frente a los semitas, o el mismísimo renacimiento europeo o actualmente las nuevas culturas de descendientes de africanos y mexicanos en los Estados Unidos. Generándonos modelos básicos y generales de entrada y asentamiento de una civilización. Uno violento que implica la desaparición brusca de la civilización, cultura o sociedad anterior, y otro modo más o menos pacífico que, conducen al mismo punto, esto es, a la desaparición de las formas o fondo cultural originales, desarrollados progresiva e insensiblemente. Este último modo de entrada y asentamiento, al no haber sido espectacular y no haber provocado una gran conmoción, apenas generaría documentación escrita o arqueológica, ni edificios destruidos ni crónicas apocalípticas, generando incluso “un misterio” sujeto a todo tipo de teorías como en el caso de los mayas, sin embargo no por esto deja de tener importancia en cuanto al estudio de los movimientos poblacionales se refiere, puesto que, profundizar en su estudio y análisis contribuiría a una mejor comprensión del pasado y, atendiendo a la máxima de que “el futuro está escondido en el pasado”

”El reinado de su monarquía ha sido realmente largo, pero se ha agotado. ¡Oh Nanna (dios de la luna y patrono de Ur), señor mío, no te esfuerces en vano, abandona tu ciudad!”

Así lloraba el poeta, en sus Lamentaciones, la destrucción de Ur, en el llamado renacimiento sumerio. Aunque los fuertes reinos de Elam y Shimashki habían embestido de forma decisiva contra Ur, esto sigue el modelo insensible de caída de una civilización, atendiendo a que dicho proceso acabó con la dominación, fundamentalmente político militar, por parte de esos grupos. Aunque, precisamente por ello, dichos dominadores no hicieron sino asumir la mayor parte de los elementos culturales, organizativos e incluso religiosos de las civilizaciones sobre las que dominaron, de un modo similar a lo que ocurrió con los germanos y otros pueblos bárbaros con respecto a la civilización greco romana cristiana. Hacia finales del III milenio A.C., el reino de Sumer y Acad cubría una gran zona regida por una dinastía sumeria conocida como la III Dinastía de Ur. El catalizador de su caída fue la migración de un gran grupo de nómadas semíticos, los amurru, o amorreos bíblicos, desde los desiertos arábigos hasta el oeste, estos tomaron una serie de ciudades importantes como Isin, Larsa, Babilonia y Esnunna, donde establecieron nuevas dinastías. Hacia el 2000 A.C.

El último gobernador de la III Dinastía de Ur fue capturado por los elamitas. El reino de Sumer y Acad se desintegró y se inició la guerra civil. Al principio la ciudad de Isin intentó controlar Sumer y Acad, pero su autoridad fue retada por Larsa, algo alejada hacia el sur, y las dos ciudades estuvieron constantemente en guerra. Hacia el 1790 A.C. el rey Rim-Sin I de Larsa (que reinó hacia 1823-1763 A.C.) conquistó y ocupó Isin, acontecimiento considerado tan importante que marcó el comienzo de una nueva, aunque limitada, época.

Finalmente el futuro es para la mayoría de las personas un enigma incómodo, tanto para aquellos que, a fuerza de sufrir momentos malos y situaciones adversas, esperan un mañana mejor, como para quienes solo esperan que nada cambie, satisfechos de su situación presente o Status quo. Para todos ellos, la noción del paso del tiempo y la incertidumbre de lo que vendrá representan eventualmente una molesta expectación. Si la aparición inopinada de cambios en lo personal y como sociedad puede alterar la marcha de la vida de una persona, imaginemos los trastornos provocados por cambios o convulsiones sociales, nacionales o globales, y la inseguridad que viven las gentes cuando rumores de cambios de gran magnitud se elevan sobre el horizonte, acercándose inexorablemente como las nubes de una tormenta el final de una civilización.



Se conoce a la época apocalíptica de la civilización sumeria, como el periodo del renacimiento sumerio, pues consta de los acontecimientos realizados por recuperar el país de sumer y sus antiguas ciudades, además de intentar mantener la supremacía política y religiosa proveniente de la época anterior. Este periodo comprende dos etapas que tienen lugar en dos ciudades diferentes, la segunda dinastía de la ciudad de Lagash y la tercera dinastía, en pleno apogeo de la ciudad de Ur, al sur de Lagash, a finales del tercer milenio.

Además del renacimiento sumerio, hay otra etapa, que es el predominio de las ciudades de Isin y Larsa en la Baja Mesopotamia, mientras que en la Alta Mesopotamia y Siria se produce el apogeo de Ebla y Mari, etapas que se dividen en otros periodos. Al desaparecer los últimos reyes de Akkad, reinaba en Lagash el rey Ur Baba o Ur Ban, al que sucedieron sus tres yernos, de los que el último fue Judea, estos fueron los reyes que marcaron el apogeo de Lagash, fueron contemporáneos de los últimos reyes Guti o Qutu, aunque son considerados sucesores de los sumerios por su cultura y de los reyes de Akkad, políticamente. Lagash tuvo, como ciudades importantes, la propia capital, Lagash, Girsu, capital religiosa y a veces política y Nina Sirara. Sus gobernantes ostentaron los títulos de Lugal y Ensi, rigiendo a sus súbditos al principio desde Lagash y poco después desde la ciudad sagrada de Girsu. Todas las ciudades importantes de Lagash contaron con complejos religiosos dedicados a diferentes dioses locales y nacionales, cuya cabeza en el panteón la ocupaba el Dios titular de Girsu, llamado Ningirsu.

“Dios sumerio, protector de Lagash, Dios de Girsu. Es un dios guerrero y eliminador de demonios. Dios del huracán. Su templo construido por Ur-Nasne, rey de Lagash, en Tello, fue destruido por Lugalzagesi, rey de Umma, y posteriormente reconstruido por Gudea (época neosumeria). Se le asocia a Ninurta, quien era el resultado de la buena fortuna de Enlil por conseguir el heredero legítimo a través de su hermana Ninhursag. El más joven de los dioses en la Tierra que había nacido en los cielos. Señor que completa la fundación, fue el heroico hijo de Enlil que partió con red y rayos de luz para luchar por su padre, en contra de su hermano Enzu, el hijo vengador que lanzaba rayos de luz.”

Entre las ciudades estado, están las de Kish con cuatro dinastías, Uruk con cinco, Ur con tres y Lagash con dos dinastías. Lugalzagesi de Umma había puesto fin a la floreciente primera dinastía de Lagash dos siglos antes que Judea. Este rey era uno de los prototipos de rey guerrero sumerio, destrozó la ciudad lagashita y causó destrozos en todo el estado, pues gracias a la hegemonía de la dinastía de Akkad, Lagash pudo resurgir poco a poco de sus cenizas, viviendo prácticamente en un segundo plano.

En un momento de la historia que podemos fijar hacia el año 2.156 A.C. el rey Urbaba, considerado como el verdadero fundador de la segunda Dinastía de Lagash, lograba que esta ciudad alcanzase una enrome importancia económica y cultural en toda Sumer. Al rey Urbaba le sucedieron cinco reyes más, según las listas reales sumerias, estos gobernaron aproximadamente durante casi medio siglo. Sin embargo esta Dinastía no logró sobrevivir a los invasores Qutu con quienes habían convivido bajo lazos de dependencia política. Estos invasores fueron expulsados, por el príncipe Utuhegal de la quinta Dinastía de Uruk.

La expulsión del último rey Qutu, llamado Tiriqan, no significó ventajas políticas ni para Lagash, ni para la propia Uruk. Así la ciudad de Ur instauraba su tercer dinastía, al tiempo que establecía un verdadero Imperio, cohesionando toda Mesopotamia bajo las directrices de un sólo monarca, que era Gudea de Lagash. A pesar de la abundancia de textos en los que Gudea de Lagash aparece, en ninguno de ellos se reflejan datos suficientes para poder reconstruir totalmente su biografía, pero de sus frases de piedad religiosa hacia la Diosa Gatumdu, a quien considera como su madre, nos dice que su madre había sido una sacerdotisa consagrada a esta divinidad, tampoco tenemos referencias acerca de su padre y el propio Gudea, en una ocasión, se presenta como hijo del Dios Ningizzida, por lo que también su padre pudo haber sido un clérigo o bien Ur Baba, quien fue su antecesor en el trono, los textos hacen suponer que su reinado debió durar unos veinte años dedicados en política interior, ante todo, a una labor de reparación y reconstrucción de templos y santuarios, a trabajos de utilidad pública y al embellecimiento de las ciudades de Lagash y Girsu. Gudea hubo de conseguir productos de las más lejanas tierras, contribuyendo así a facilitar las relaciones comerciales y a atesorar grandes riquezas, consiguiendo excelentes relaciones comerciales, además de buen administrador, fue un extraordinario político, que hubo de pactar acuerdos con los Qutu, su reinado fue totalmente pacífico, a excepción de una acción guerra, que realizó contra sus vecinos de Anshan y Elam.

Gracias a las inscripciones que nos han llegado en los rodillo y tablillas sumerias, nos podemos hacer una idea muy aproximada de la gran actividad económica que emprendió y de las relaciones comerciales que llevó a cabo para la obtención de las diferentes materias primas y productos necesarios para sus amplias empresas constructoras.

“Así de algunas de las zonas, algunas muy alejadas de las que llegaron a Lagash piedras, metales y maderas fueron: zonas de la India, Arabia y golfo de Omán, Zona oriental de Asiria, Éufrates. Medio Éufrates alto (ya en territorio sirio) Quizá de Capadocia”

Gracias a los textos del propio Gudea, se puede saber el número de edificios restaurados y de nueva construcción, obras realizadas por el rey en alguna de las ciudades de su Estado.

Consolidó las murallas de sus ciudades, y reparó y construyó canales, realizando obras de saneamiento. Especial interés dedicó a las construcciones religiosas, templos como el de Eninnu, del Dios Ningirsu, el Etarsisir de la Diosa Baba, el templo de la Diosa Gatumdu y el Ebagara, de Ningirsu, evidencian su actividad. Gudea ha sido el rey sumerio del cual nos ha llegado mayor número de estatuas y objetos artísticos, destacando casi siempre todos los ejemplares por su notable calidad plástica, lo que, unido a los materiales en que fueron ejecutados, han demostrado el altísimo nivel cultural y económico que tuvo Lagash a finales del tercer milenio. Singular importancia alcanzan sus esculturas, relieves, estatuillas fundacionales, cilindros y sellos. El número de estatuas de Gudea asciende a una treintena.

Estas estatuas estuvieron destinadas a los templos que había ordenado edificar o restaurar, y fueron dedicadas a diferentes divinidades, también ordenó esculpir siete estelas para ser colocadas en el Eninnu de Girsu, la riqueza artística de la época de Gudea queda completada con infinidad de otros objetos menores, perfectamente trabajados, la actividad literaria de la época de Gudea quedó reflejada de modo muy directo en los diferentes textos que han llegado a nuestros días, que pueden dividirse en cuatro apartados, que son inscripciones de construcción y consagración, inscripciones sobre estatuas y estelas inscripciones hímnicas e inscripciones sobre cilindros o sellos. La importancia de Gudea para las generaciones sumerias posteriores, se plasmó en la elevación de tal personaje a la categoría de Dios, recibiendo culto en templos y capillas, levantados a propósito, culto realizado también por personal especializado, adscrito a la nueva divinidad que significaba Gudea. Para el pueblo llano, Gudea también fue un personaje popular, dado que algunos de los textos económicos que nos han llegado recogen el nombre del gobernante adoptado como onomástico por diferentes personas.

“Los monarcas del periodo neosumerio heredaron de los acadios una concepción similar de la idea de realeza, pero su ideología se realizó desde la administración y no desde la fuerza de las armas. El Ensi aparece como el buen administrador frente a la imagen del "rey héroe" más propia del periodo acadio o como sucede con Gilgamesh, legendario rey sumerio. Derrotados los acadios por los guteos y gobernaron el territorio durante unos setenta años. Los reyes sumerios reaccionaron y los expulsaron, aunque antes del gobierno hegemónico de Ur. Lagash vivió un periodo de prosperidad bajo el reinado de Gudea y su hijo Ur-Ningirsu. Existen más de treinta estatuas que representan al Ensi de Lagash. Esta es una de las más conocidas, representa al gobernante en actitud reverente. Estaba colocada en el templo Eninnu de Girsu, y fue dedicada al dios Ningishzzida. La estatua sustituía al gobernante para que pudiera obtener la vida eterna por estar eternamente en presencia de la divinidad. Se suele usar la diorita en estas estatuas, material que se Talla con gran maestría. Numerosas esculturas de este monarca llevaban inscripciones en cuneiforme. La inscripción se extiende en el hombro derecho y sobre el lado izquierdo del traje. La parte superior, el cartocho, da el nombre del gobernante, mientras que e segundo texto sobre la túnica, habla de las razones de la creación de esta estatua en particular. La primera inscripción dice: “Gudea, ensi de Lagash, el hombre de la ciudad que construyó el templo de Ningishzida y el

Templo de Geshtinanna”. La segunda inscripción dice:“Gudea, ensi de la ciudad de Lagash, edificó a Geshtinanna, el A-azi-mu-a de la reina , la esposa querida de Ningishzida, su reina, su templo en Girsu. Él creó para su estatua. "ella concedió el rezo," él le dio un nombre para ella y lo trajo en su templo.”

Esta tercera dinastía comienza con Ur Nammu, gobernador o general de Ur, que se trasladó a Ur, estableciéndola como sede de su realeza. Shulgi, su hijo, le sucedió, reinando casi cuarenta y ocho años, su reino y el de su hijo Amarsuen, constituyen el apogeo del Imperio de Ur tercero. Después Amarsuen, fue quien destruyó Arbelas, campaña tras la que hubo paz hasta el reinado de Ibbi Sîn, este rey fue sucedido por Shu-Sîn, su hijo, que mantuvo la paz, siendo Ibbi Sîn, el último rey de esta tercer Dinastía de Ur. En el Imperio de Ur tercero, se distinguían geográficamente tres zonas, que eran los países independientes, en la periferia, unidos a veces por alianzas matrimoniales, las ciudades de Susa, Assur y Mari, que eran regidas por gobernadores, generalmente nacidos en el país y en el centro del imperio, provincias y los antiguos principados. El este era tan extenso como el Imperio Acadio, en el oeste, los reinos de Ebla y Tuttul e incluso Biblos en la costa mediterránea, reconocían la autoridad de la tercera Dinastía de Ur, donde el rey tenía poder patrimonial, basado en sus cualidades personales y el mandato divino que el Dios Enlil le confiaba. El país era una suma de circunscripciones en las que gobernaban el Ensí y el Shagin, donde los funcionarios se dividían en diferentes categorías, que eran los altos funcionarios, los Ensi, que era un funcionario con poder civil, mantenían el orden y organizaban las obras públicas, estos no disponían ya de un poder comparable al de los antiguos jefes de las ciudades, pues eran funcionarios nombrados por el gobierno, y estaba también el Shagi, que era un funcionario con poder militar. Finalmente no había una distinción absoluta entre poderes civiles y militares, y a veces había colaboración entre ambo, algunas de las tareas de estos funcionarios eran recopilar impuestos, recoger las ofrendas destinadas al rey y las divinidades, vigilar la marcha de los negocios reales, presidir las cortes y tribunales de justicia.

Los funcionarios subalternos, llamados Aga Ush, eran los encargados de la policía, los Nubanda, eran inspectores, los Mashkin, eran comisarios, los Sukkal, eran los inspectores reales enviado por el rey, el jefe de estos o Suk kalmah, era el gran canciller y dependía directamente del rey. Dentro de la administración en el Imperio, tenemos como característica, en su organización, el estatismo, pues la organización estática y burocratizada al máximo se perpetúa y refuerza en esta época, toda Mesopotamia era un gran principado, con Enlil como dios principal, Ur su capital y el lugal de Ur como soberano. Había oligarquías de funcionarios y una centralización administrativa, se suprimían las autonomías locales y se utilizaba el bala o sistema de rotación en el pago de impuestos de las ciudades ya que la economía estaba basada en el dinero, aunque esto sin el uso de la moneda, tal como nosotros la entendemos, pues en realidad se utilizaba más el trueque y el canje. No había propiedad privada de las tierras, pero no se puede hacer esto extensible a los jardines, palmeras o terrenos lindantes con los inmuebles, que sí serían particulares. El Estado se encargaba en gran parte del aprovisionamiento de los templos, por lo que sabemos que el Templo estaba separado del Palacio, pues sus circuitos económicos eran diferentes y los salarios de los funcionarios consistían generalmente en raciones en especie. La sociedad se ordenaba al rededor de dos polos, una era el gobierno central y provincial, con una serie de funcionarios, otra eran las grandes unidades de producción, con personal administrativo y personal productivo, hombres o gurush y mujeres o geme, había tres estratos principales, la aristocracia de funcionarios, a veces comerciantes, que eran personas acomodadas, entre las que se encontrarían los grandes comerciantes o damgar, la masa campesina y artesana llamada mashda o mushkenum y los esclavos públicos libres con estatuto jurídico, sujetos a la tierra se vendían con ella, tenían hijos libres y podían contraer matrimonio libremente. Sin estatuto jurídico, los Eren o Tropa eran asignadas por el palacio a las ocupaciones más diversas, dependían de un Shagin o de un Ensi, no podían desplazarse a voluntad fuera de su lugar de residencia. Los esclavos eran aquellos que perdían su libertad, por condena de un tribunal, por que se vendieran como esclavos ellos o a sus hijos y los hijos de los esclavos, estos llamados Ir o geme, eran criados, una clase intermedia semilibre, podían ser del campo o de la casa, en este caso tenían personalidad jurídica y podían casarse con personas libres, poseer bienes y comparecer ante la justicia, pues los verdaderos esclavos eran casi siempre extranjeros, prisioneros de guerra o tomados como botín durante los viajes de expediciones, uno de los grandes viajeros fue Ur-Nammu, sucesor político de Utu-hegal, este traslado la capitalidad de Uruk a Ur, desde allí emprendió una rápida y efectiva expansión territorial que le llevo a someter una tras otra, todas las ciudades sumerias del país, el fue quien cambio del clásico régimen administrativo en Sumer, de las ciudades autónomas regidas por dinastas locales afines a un poder central. Akkad, por ejemplo se pasa a la sumisión absoluta, Ahora gobernadores nombrados por el rey de Ur son enviados a administrar las diferentes ciudades mesopotámicas, tratando de reconducir la situación racionalizando y unificando la gestión administrativa de la economía sumeria. Bajo el gobierno de su hijo y sucesor, Shulgi, que se prolongo por un espacio de 48 años, el nuevo estado continúo su expansión y resistió

Repetidamente con fuerza las acometidas de toda una horda de rivales establecidos en el arco de los Zagros, desde los Lullubi a los Elamitas, estos últimos parece que fueron incluso dominados. Durante el reinado de Ibbi-Sin, los problemas se concatenaron con una insospechada virulencia, pues los nómadas semitas presionaban sobre la frontera norte, en ese área se abandonaron algunas posiciones volcándose en la construcción de una línea fortificada, una idea al estilo muralla con el fin de detener las infiltraciones de los invasores. En el este Elam se subleva y en el propio país de Sumer parece ser víctima de ataques de origen incierto, se fortifican entonces Ur y Nippur e Ibbi-Sin se ve obligado a entregar parte de su territorio a Ishbi-Erra, con la esperanza de hacer así mas efectiva la defensa del territorio sumerio. Esta tarea, de lograr que los territorios mesopotámicos quedaran a salvo de las incursiones bárbaras, se llevo a cabo con éxito por el hijo y sucesor de Shulgi, llamado Amarsuen, quien consiguió para Ur una rotunda victoria contra los pueblos de los Zagros, la paz en Mesopotamia, a grandes rasgos, no fue alterada, hasta que los dieciocho hijos de Amarsuen fueron apartados del trono y su hermano Ibbi Sîn fue coronado en las tres ciudades principales, en Nippur, que era la capital religiosa, Uruk, que era la cuna de la dinastía y Ur, que era la capital del Imperio. Esto generó una serie de conflictos, que permitieron que los elamitas y los nómadas amoritas o martu, llevaran a cabo la interrupción de las comunicaciones y destrozos en las cosechas, con lo que los precios subieron y se produjo una época de hambre. Ibbi Sîn fortificó Ur y Nippur, y entregó el mando de las regiones amenazadas a Ishbi Erra, oficial nativo de Mari, semita que se hizo independiente en la ciudad de Isin, y a partir de ahí el Imperio de la tercera dinastía de Ur, quedó dividido en dos. Finalmente en el año 2004 A.C. tuvo lugar la caída del Imperio de Ur, por las presiones unidas de Amoritas Elamitas y los Su.



Las culturas y civilizaciones de la antigüedad desaparecieron de forma tan completa que hasta hace poco se ignoraba su existencia, y sólo eran recordadas por tradiciones y leyendas. Algunos textos antiguos, como el Antiguo Testamento, los poemas de Homero y los textos de Beroso y Heródoto fueron una guía excepcional de estas antiguas civilizaciones. Hoy en día, gracias a la Arqueología y sus nuevas técnicas, se ha ampliado el conocimiento del mundo antiguo, sobre todo a partir del siglo XIX. El interés por la interpretación de los primeros documentos asirios y acadios descubiertos originó a la Asiriología, que dio lugar a grandes excavaciones en el Oriente durante parte del siglo XIX y en el siglo XX, dando lugar a tantos hallazgos que dio como resultado nuevas necesidades administrativas de catalogación y registro de documentos, destacando los archivos palatinos, provenientes de Mari, Ugarit y Ebla y los comerciales, provenientes de Kanish, Balmu-nam-Khe o Lassa y los de las familias Murashu en Nippur y Egibi de Babilonia. Las bibliotecas antiguas, respondían a la necesidad de las escuelas de templos y palacios, y reunían obras sumerias, traducidas después al acadio. Había obras literarias y especializadas, las tablillas se numeraban y clasificaban, guardándose en urnas de arcilla selladas, también había catálogos, como los de las bibliotecas de Ur y Nippur.

La más importante biblioteca fue fundada por Tiglat-Pileser primero (1115-1077 A.C.), en el templo del Dios Ashur de la ciudad del mismo nombre, la biblioteca más grande de la antigüedad fue la de Nínive, preparada por Ashurbanipal (669-627 a.C.), rey de gran cultura. Cabe recordar que llamamos próximo Oriente, a las tierras de Asia Occidental situadas en la encrucijada de Europa, Asia y África. Es una zona de paso, con gran unidad estructural, desde orillas del Egeo al Golfo Pérsico, y desde el Cáucaso a los desiertos africanos, el nombre de Mesopotamia o país entre ríos fue dado por los griegos a la región entre los ríos Tigris y Eufrates, actualmente Irak y este de Siria, son regiones extensas y con grandes desigualdades donde se sucedieron diferentes civilizaciones desarrolladas a lo largo de los grandes ríos, lo que motivó que se denominaran civilizaciones hidráulicas, entre ellas destacan cuatro razas étnicas que son los Asianos formados por los elamitas, hurritas, protohititas, casitas y tal vez los sumerios, Los Indoeuropeos, que eran hititas, medos, persas, mitannios; Los Semitas, que eran acadios, amoritas, arameos, fenicios, israelitas, árabes y finalmente los egipcios, que eran africanos con elementos semitas. Las principales lenguas habladas en esta zona fueron aglutinantes, ya que las palabras se forman por yuxtaposición de elementos, esta fue hablada por los elamitas, sumerios y hurritas, pues los Semitas usaban palabras de raíces triconsonánticas, con una rama oriental (acadio, babilónico y asirio) y otra occidental (amorita, cananeo etíope, hebreo, ugarítico, eblateo, árabe y arameo). Los protohititas o hatti, usaban una lengua religiosa, poco conocida y finalmente los indoeuropeos hablaban el hitita o nesita. En cuanto a su escritura, las más importantes son la cuneiforme inventada por los sumerios, donde todas estas escrituras eran ideográficas, usandosignos con valor fonético, a veces semiideográfico, semifonético y polifónico, donde cada signo tiene varios sentidos.

No hubo separación de vocales y consonantes hasta la época fenicia, pues el alfabeto fenicio no surgió de repente, sino a través de una serie de pasos conocidos, usando inscripciones protosinaíticas (1500 A.C.), escritura ya alfabética, como las tablillas de Ras- Shamra, en Ugarit (1200 A.C.) y el silabario con treinta signos, como las inscripciones pseudojeroglíficas de Biblos (1000 A.C.), que consta de signos de escritura fenicia que conocemos.

Uno de los principales problemas de la Historia Antigua es la correcta organización cronológica de los diferentes acontecimientos, así como su sincronismo. Esta cronología puede ser absoluta (Distancia temporal entre el hecho histórico y quienes lo consideran), o relativa (Relación temporal entre dos hechos históricos entre sí). La Arquoeastronomía, es la base de todos los sistemas cronológicos actuales es la Era de los Seleúcidas, que comienza en Babilonia en abril del año 311 A.C. A partir de ella, y hacia atrás en el tiempo, se establece una cronología gracias a la descripción del final de un ciclo sothico descrito por Censorino, los astrónomos, computando la elevación de sirio, pudieron determinar con exactitud la fecha del 137 A.C., y luego 1460 años atrás, otra fecha que se logró computar fue la del 237 A.C., por la inscripción del decreto de Canope. Después, el Papiro Ebers permitió fechar, con la ayuda de la astronomía, el principio de la Dinastía XVIII. Desde las fecha más bajas, como la establecida por Censorino y la era de los Seleúcidas, hasta el año 747 A.C. Conocemos con exactitud los años por el Canon de Ptolomeo, que confeccionó una lista de soberanos persas y babilonios desde Nabunassar hasta Alejandro Magno, anotando los años de reinado y para cada año, los eclipses observados por los astrónomos de Babilonia y Alejandría, las listas de epónimos asirios, que también mencionan eclipses, con las que se llega desde el 648 al 911 A.C. Desde aquí, y utilizando listas de epónimos, listas reales asirías y babilonias y documentos de archivos con sincronismos internacionales, se establecen unas fechas que nos llevan hasta el siglo XV A.C., con un error aproximado de diez años en los Imperios Asirio, Babilónico e Hitita.

“La arqueoastronomía es el estudio de yacimientos arqueológicos relacionados con el estudio de la astronomía por culturas antiguas. También estudia el grado de conocimientos astronómicos poseído por los diferentes pueblos antiguos. Uno de los aspectos de esta disciplina es el estudio del registro histórico de conocimientos astronómicos anterior al desarrollo de la moderna astronomía. Un ejemplo de este tipo de estudios se encuentran en el extenso registro producido por la antigua astronomía china en busca de referencias a estrellas invitadas, objetos o estrellas observados por los antiguos astrónomos chinos y registrados como objetos pasajeros. Algunos de ellos eran cometas mientras que otros constituyen supernovas cercanas cuya aparición en tiempos históricos permite estudiar en detalle la evolución temporal de estos fenómenos.

Otro tipo de estudios de carácter más cultural estudia los alineamientos de construcciones y monumentos antiguos de acuerdo con las posiciones del Sol y la Luna. Existen numerosas afirmaciones sobre la naturaleza del monumento megalítico de Stonehenge como representante de un antiguo observatorio. Éste y muchos otros monumentos antiguos poseen alineamientos que parecen significativos en los puntos del solsticio y equinoccio. Afirmaciones similares han sido realizadas sobre la posición de las pirámides egipcias. En los años 1960, Alexander Thom realizó un exhaustivo catálogo de monumentos megalíticos en Gran Bretaña. Como resultado de sus investigaciones sugirió que dichos monumentos constituían una indicación para la elaboración de un antiguo calendario. Para deducir el conocimiento astronómico que tenían nuestros ancestros, los actuales arqueoastrónomos parten de dos escuelas arqueoastronómicas muy diferentes, una escuela, que se podría llamar "Arqueoastronomía Orientacionista", considera como único objetivo a estudiar por esta disciplina, las orientaciones en días determinados del año, con los planetas de los edificios arcaicos, o de los pasillos, o de las puertas de las construcciones sagradas. Mientras que la escuela de la "Arqueoastronomía Global", considera como objetivo de esta ciencia, tanto el estudio de las obras de arte, como el estudio de los mitos, así como los nombres de constelaciones y los rituales celebrados por diversos pueblos históricos heredados de la más remota antigüedad, en los que nuestros ancestros han dejado la huella de sus conocimientos astronómicos. Se basa en el hecho de que desde inicios de la cultura humana, los humanos hicieron observaciones meticulosas de fenómenos (clima) a la par que observaciones muy precisas y sistemáticas de los ocasos y ortos, vespertinos y matutinos de las constelaciones (movimiento cíclico de los astros a lo largo del año). Con esos dos grupos de observaciones definieron una relación. Y en esta relación “científica” mostró la regularidad de los fenómenos cíclicos asociados a precisas situaciones de constelaciones a lo largo del año, que también eran cíclicos. O sea que nuestros ancestros descubrieron una regularidad de los fenómenos en coincidencia con la regularidad en los movimientos de los astros: ESTRELLAS reunidos en CONSTELACIONES que aparecían en el cielo mirando al norte, tras el OCASO DEL SOL, o en “los GRUPOS ESTELARES” que aparecían antes del amanecer / ANTES DE LA SALIDA DEL ASTRO SOL, sin fijarse apenas en la posición de los grandes astros: el sol, la luna, o los planetas. Y con esos dos grupos de observaciones definieron una relación “científica”, unas reglas de las que podían sacar inferencias inductivas del clima esperado con cierto grado de probabilidad con determinadas constelaciones vespertinas o matutinas en determinados días del año. Gracias a esta observación astronómica conocían el "tiempo atmosférico asociado a constelaciones". De forma que con ello "adivinaban" cuándo, por ejemplo, era el tiempo más adecuado para sembrar para que germinara las semillas, porque en tal momento sabían que iba a llover; o "adivinaban" cuándo era el momento mejor para la recolección de los frutos porque sabían cuándo iba o no a hacer calor que haría o no madurar los frutos; o "adivinaban" si era el momento para viajar, porque sabían que iba o no a haber tormentas o tempestades, etc”

Las indicaciones cronológicas para el período 1500-2500 A.C. son problemáticas, y para la época anterior al 2500 A.C. sólo pueden darse indicaciones imprecisas, ya que el punto de partida de las discusiones es un fenómeno astronómico que consiste en la ocultación del planeta Venus bajo el décimo rey de la dinastía babilónica Ammi-saduqa, conocida por una tablilla de la serie astrológica del Enuma elish o epopeya de la creación, esto se produce cada 1460 años por el mismo punto, es decir que un año corresponde al ciclo Sothico, que es la trayectoria del punto por el que la estrella Sothis o Sirio, que se oculta o aparece, y que en Egipto coincidía con el inicio del crecimiento de las aguas del Nilo o comienzo de un nuevo ciclo el 19 de julio. La aparición de la lista real asiria de Khorsabad y el sincronismo revelado por los archivos de la ciudad de Mari, entre Shamshi Adad primero y Hammurabi, han modificado los datos iniciales, y se han propuesto tres sistemas cronológicos diferentes, según las fechas del reinado de Hammurabi, una larga cronología (1848-1806 A.C.), una cronología media (1792-1750 A.C.) y la larga menos 56 años, la cual es la aceptada actualmente. El llamado creciente Fértil, o cuernos de luna fértil, es el arco formado por las montañas Iraníes, este de Babilonia y Asiria, y las cadenas montañosas del Tauro y el Líbano, se caracteriza por ser una encrucijada de caminos, al ser una zona de paso situada entre tres continentes, una prolongación del Sáhara con influencias tropicales, ya que hay tanto zonas pantanosas como desérticas, estepa árida y clima mediterráneo y laparte sur de Bagdag al Golfo Pérsico, que depende económicamente de los ríos Tigris y Eufrates. Si añadimos que en Egipto la vida depende del Nilo, entendemos porque a estas culturas se les llama civilizaciones hidráulicas, pues sobre todo en Mesopotamia, las comunicaciones se realizaban por los ríos Tigris y Eufrates, dos grandes rutas marítimas conducían a la costa mediterránea y a Siria, la primera partía de Sippar, subía por el Eufrates hasta Mari, y a través del desierto, pasando por Palmira, llegaba a Qatna, dividiéndose en múltiples ramas para llegar a los puertos fenicios, Damasco y Egipto. Era difícil de seguir por la falta de agua y el ataque de los nómadas. La segunda, más segura, partía también de Sippar, llegaba al Tigris cerca de Samarra, lo seguía hasta Nínive y de allí torcía al oeste hasta Ghubat-Enlil y Harran, llegando al Eufrates, a Karkemish, donde se juntaba con la ruta de la Baja Mesopotamia. Desde aquí se dirigía a Alepo y al valle del Orontes, bifurcándose hacia el norte (Cilicia y Anatolia), Siria y el Mediterráneo, pues por tierra hacia el este, eran difíciles las comunicaciones por las peligrosas tribus nómadas del Zagros y la inaccesibilidad de las montañas, mientras que hacia el Sur la ruta marítima que atravesaba el Golfo Pérsico les comunicaba con la India, de donde traían especies, incienso y marfil. La protohistoria, es definida como el paso del Neolítico a la historia propiamente dicha, durante la cual se pasa de pequeñas comunidades agrícolas y pastoriles a una sociedad más numerosa, compleja, jerarquizada y ya con escritura,esto es un proceso lento y progresivo, que duró varios milenios. La civilización atribuida hasta ahora a los sumerios, está compuesta de una serie de elementos, fusionados de forma coherente, donde cada uno ha aparecido en su momento, unos importados de fuera de Mesopotamia y otros de origen autóctono. La protohistoria de Mesopotamia se divide en varios períodos, a los que se da el nombre del

Sitio donde ese horizonte cultural fue descubierto por primera vez. Son seis, tres en el norte y otros tres en el sur de Mesopotamia. En el norte tenemos a Hassuna (5800-5500 A.C.), en las llanuras, con casas cada vez mayores y mejor construidas, cerámica pintada o incisa, con temas no figurativos, sus habitantes guardaban el grano en recipientes de arcilla cruda incrustados en el suelo, y se cocía el pan en hornos, enterraban a los niños muertos bajo el suelo de la casa en jarras de arcilla, y a los adultos, sin ceremonias fúnebres, fuera del poblado. También en el norte estaba Samarra (5600-5000 A.C.), donde la cerámica era más bella, color beige clara, poco rugosa, y decorada con temas figurativos en rojo vivo u oscuro, sus habitantes eran agricultores, pastores y cazadores, y fueron los primeros en practicar una primitiva forma de irrigación, usando las crecidas del Tigris. El centro del pueblo estaba defendido por un foso, las casas tenían un plano regular y se construían con ladrillos crudos con forma de cigarro, hay vasos de mármol y sellos como los del período Hassuna. Los adultos eran enterrados bajo el suelo en posición fetal, con las prendas impregnadas de betún, y a los niños se les enterraba en jarras o largos recipientes. En las sepulturas hay figurillas de terracota, sobre todo femeninas, con los ojos de arcilla en forma de grano de café y el cráneo alargado, con ojos muy abiertos, incrustados de nácar, y con grandes cejas, es frecuente la cruz grande gamada como motivo de decoración. Finalmente Tell-Halaf (5500-4500A.C.), esta cultura se extendía desde los Zagros al Mediterráneo, tuvo en ella gran importancia la obsidiana, las calles están pavimentadas en algunos poblados, y se encuentran edificios redondos y abovedados (tholoi), parecidos a las tumbas micénicas. Las figuras de arcilla son diferentes y las hay en forma de paloma, la cerámica del período de Halaf es la más bella fabricada en Mesopotamia, y es sustituida hacia el 5000 A.C. por la de El-Obeid o Ubaid. En el sur tenemos a Obeid (5000-3750 A.C.) donde se encuentran diecisiete templos, con cerámica de excelente calidad, sus templos, con grandes ladrillos crudos unidos por mortero de arcilla, tienen una largo sello rectangular, bordeado de pequeñas habitaciones y están elevados sobre una terraza a la que se accede por una escalera. Esta cultura presenta diferencias en el norte y en el sur. En el norte del actual Irak, el lugar más importante es Tepe Gawra, con templos con forma de “U” parecidos a los de Eridú, mientras que las figurillas siguen el estilo de Halaf, lo que parece indicar una introducción de esta cultura por gentes ubaidenses del sur.

El segundo Obeid, pertenece al neolítico final, con cerámica marrón oscuro sobre fondo verdoso, y progresos en el trabajo del metal, mejor nivel de vida, conocen la irrigación, la navegación y practicaban el comercio, los pueblos están dominados por el templo, con dominio de los sacerdotes, que dirigen el culto, la economía y la administración. Se adora a los primeros Dioses que luego encontramos en Sumer. Los hombres de esta cultura son los primeros sumerios, los nuevos inventos como el arado, carro con ruedas, el aumento de la natalidad y de la riqueza nos llevan al revolucionario período de Uruk (3750-3150 A.C.), donde aparecen los primeros establecimientos urbanos, utilizaban el ladrillo plano- convexo, y con ellos se construyeron las murallas de Uruk, atribuidas a Gilgamesh. La cerámica es gris, a veces con decoración a peine y los cilindros-sello más antiguos, con la primera escritura (niveles V-IV, sobre el 3300 A.C.), en el nivel IV hay tabletas de arcilla

Con numerales convencionales usando el sistema sexagesimal y diversos pictogramas. Ya pueden llamarse ciudades a los establecimientos más grandes Eridú, Ur, Lagash, con templos de gran tamaño. Finalmente en Jemdet-Nasr (3150-2900 A.C.), aparece ya la organización templo-palacio y la función real-sacerdotal van unidas, gobernaba el Rey, junto a los más ancianos. Sus Dioses son Anu y Enlil, o Innana e Ishtar para los acadios, Es un período plenamente urbano, con el templo como centro económico, hay intercambio de excedentes con Irán y Egipto, conocían el oro y la plata, tenían obreros, es decir, había una jerarquización social, usaban el cálculo y la contabilidad para controlar la recaudación. Sumer es el nombre de la parte sur de Mesopotamia, y su historia antigua está reflejada en Los mitos y epopeyas sumerios (llegada a nuevas colonias, existencia de una edad de oro y fundación de Eridú por el Dios Enki, existe una lista sumeria de los reyes de Nippur, desde Alulim hasta Ziusudra, precursor del Noé bíblico, en el sur de Mesopotamia se encontraban las ciudades sumerias de Uruk, Ur, Lagash, Umma, Shuruppak, Adab, Nippur, Kish, Eridú, etc. Sus dinastías lucharán por la hegemonía en la primera época. Se cuenta que los sumerios venían de fuera de Mesopotamia, su posible origen oriental está contado en los mitos, y entre ellos el del buen Dios Enki, donde se cuenta que la montaña sagrada estaba en el este, existe una región llamada Tilmún, a la que hacen frecuente referencia los textos sumerios, hay también semejanzas entre el sumerio y las lenguas dravídicas del sur de la India, y los hallazgos sumerios en Mohenjo-Daro y Harappa parecen confirmar su origen de este, donde la civilización del Indo, representada sobre todo por esas dos ciudades, es contemporánea a la sumeria. La civilización sumeria es la primera que nos encontramos en un momento histórico en el sur de Mesopotamia y comienza hacia 2900 A.C. Esta zona, a la que conocemos por Sumer, se llamará con el tiempo Babilonia, a partir de la época de Hammurabi (1792-1750 A.C.), en Mesopotamia han tenido lugar diferentes épocas de predominio de los diversos pueblos que se asentaron en ella, en ocasiones sólo diferenciables por su posición geográfica y su lengua, ya que a veces los que predominan son los sumerios con lengua aglutinante y otras los acadios con lengua semita, aunque también son semitas los asirios, los amoritas, etc. Todo se complica aún más si tenemos en cuenta que estas gentes diferentes, que en un momento determinado formaron un imperio, no tenían unos límites geográficos fijos, al no existir fronteras naturales que permitan diferenciarlos claramente. Podemos dividir la historia sumeria en diferentes momentos o épocas como la época dinástica Arcaica, la Protodinástica o la Presargónica:, todas de predominio sumerio, posteriormente a estas el imperio Acadio con predominio de gentes con lengua semita y cultura sumero-acadia, finalmente los Guti o qutu, quienes destronan al último rey acadio, y más al sur, permiten la hegemonía de ciudades como Lagash, lo cual da origen al renacimiento sumerio, con predominio de ciudades como Lagash y Uruk, y la tercer dinastía de Ur, que unifica política y culturalmente toda Mesopotámia. Después en la época Paleobabilónica, las tribus nómadas destruyen el poder centralizado y distinguen dos períodos en Babilonia, que son el apogeo de las ciudades de Isin y Larsa, al comienzo de la primer dinastía o Imperio Paleobabilónico y en el norte encontramos a los Asirios semitas a los que al hacerse sedentarios se dará el nombre de su capital, Assur. En Asia Menor, sobre el pueblo Hatti o protohitita, incide la invasión europea de los hititas, que hacia el

Siglo XV A.C. acaban con esta primera dinastía de Babilonia y formarán la tercera dinastía, tras el breve paréntesis de la segunda dinastía. A partir de aquí, aunque la cultura sumeria o mejor dicho ya sumerio-acadia, sobrevive en Babilonia y Asiria, el poder de Sumer desaparece para siempre. La lengua acadia de caracteres cuneiformes o sumerios, y a veces la sumeria, continuarán usándose durante un milenio, hasta ser sustituidas por el arameo, dando lugar a La época dinástica arcaica, sumeria protodinástica o presargónica (2900-2334 A.C.), que es una cultura que se extiende desde los últimos períodos primitivos de Uruk y Jemdet-Nasr, hasta el comienzo del Imperio Acadio, subdividiéndose en tres períodos, que son el dinástico Arcaico primero (2900-2750 A.C.), de fines de la época primitiva hasta la aparición de las tablillas arcaicas de Ur, el dinástico Arcaico segundo (2750-2600 A.C.), coincidiendo con la aparición de las murallas en las ciudades mesopotámicas y el dinástico Arcaico tercero (2600-2334 A.C.), en esta época reinan las más antiguas dinastías en las diferentes ciudades de Sumer y pese a ser un tiempo de auge y prosperidad, la característica principal es la lucha de estas ciudades por el predominio político en la región, por ello, no podemos hablar de un imperio sumerio, sino de las sucesivas hegemonías de las diferentes ciudades. Según la Lista Real sumeria descubierta en Nippur, la realeza descendió del cielo en la ciudad de Eridú, y continuó en un largo número de reyes y Dinastías en las diferentes ciudades-estado, dando lugar a constantes guerras hegemónicas donde los dioses se peleaban el poder y el control religioso de los humanos.

“Como si no hubiera suficiente con las similitudes genealógicas y guerreras entre Dioses griegos e hindúes, las tablillas descubiertas en los archivos reales hititas (en un lugar que, en la actualidad, recibe el nombre de Boghazkoi) contenían más relatos de la misma historia, la de la lucha por la supremacía entre los dioses a medida que se sucedían las generaciones. Los textos más extensos que se han descubierto trataban, como sería de esperar, de la deidad suprema hitita, Teshub; concretamente, de su genealogía, de sus legítimas pretensiones de controlar las regiones superiores de la Tierra, y de las batallas que el dios KUMARBI había lanzado contra él y contra sus descendientes. Al igual que en los relatos griegos y egipcios, el Vengador de Kumarbi se ocultaba con la ayuda de dioses aliados hasta que crecía, en algún lugar en una parte «oscura» de la Tierra. Las batallas finales tenían lugar en los cielos y en los mares; en una de esas batallas, Teshub recibía el respaldo de setenta dioses con sus carros. Derrotado en un principio, y teniéndose que ocultar o exilar, Teshub se enfrentaba finalmente al que le había desafiado en un combate singular. Armado con el «Trueno-tormentador que dispersa las rocas a noventa estadios» y «el Relámpago de espantoso resplandor», ascendía hacia el cielo en su carro, tirado por dos Toros del Cielo dorados y plateados, y «desde los cielos puso la cara» hacia su enemigo. Aunque en las fragmentadas tablillas falta el final del relato, es evidente que Teshub salía finalmente victorioso.”

Después de un período de 64.800 años, durante los cuales sólo reinan dos reyes, la monarquía se traspasa a Bab-tibira, donde tres reyes gobiernan durante 108,000 años (sí es correcto ciento ocho mil años, es decir tres periodos de treinta y seis mil años, así lo narra la historia), Uno de ellos se llamaba Dumuzi, que en el período acadio fue una divinidad- árbol, prototipo de Tammuz-Adonis, pasando luego la monarquía a las ciudades de Larak, Sippar y Shuruppak. Todo este período dura 241,200 años, recordando la longevidad de los primeros hombres relatada en el antiguo testamento, también semejante al antiguo testamento es la mención del diluvio que hace la lista de Nippur, que contenía el poema de Gilgamesh, en la que se cuenta cómo sólo unos pocos seres, la familia y parientes de Utnapishtim, y la simiente de las cosas vivas se salvaron en una especie de barco de una terrible inundación, este hecho es interpretado por los historiadores como el fin del dominio de la ciudad de Shuruppak, pues después de esta inundación comienza la supremacía de la ciudad de Kish, cuya primer dinastía ya fue mencionada. El primer rey sumerio conocido históricamente es Mebaragesi de Kish (2700 A.C. ya en Dinástico Arcaico segundo), existieron 21 reyes que le precedieron en Kish y sus contemporáneos, los cuatro reyes de Uruk antecesores de Gilgamesh, ya que los cita la lista real sumeria, aunque no hay prueba histórica de su existencia, pues del Dinástico Arcaico primero tan sólo hay información arqueológica y el archivo descubierto en la ciudad de Ebla. En esta época, las ciudades mesopotámicas estuvieron rodeadas de murallas, a veces dobles, debido a las luchas entre los principados sumerios y los invasores extranjeros. La cultura sumeria prolonga la cultura de Uruk y Jemdet Nasr, aunque con algunas diferencias, como esculturas muy desiguales, que suelen representar a adoradores, vestidos con falda de mechones de lana los hombres y las mujeres con una especie de sari con ojos, con forma de concha y en color lapislázuli, rodeados de betún. Cabe mencionar que Sumer no es una ciudad, sino una región, con muchas ciudades-estado rivales que luchaban por la hegemonía, el centro religioso principal que era Nippur, principal santuario del Dios Enlil, donde todas las otras ciudades querían dominar a Nippur por el dominio de las rutas comerciales entre el alta y la baja Mesopotamia. Su primer rey es Mebaragesi, hacia el 2700 A.C. (ya en el Dinástico Arcaico segundo, le siguieron dos reyes más, tras los que reinó Mesilim hacia el 2550 A.C.

ya en el Dinástico Arcaico tercero, último rey de esta primera Dinastía de Kish, que fue árbitro en las disputas fronterizas entre Lagash y Umma. La cultura sumeria era urbana, caracterizada por el templo y el palacio, alrededor del templo se creó una compleja sociedad de hombres libres, artesanos, labradores, ganaderos, obreros y canteros, que arrendaban tierras y estaban obligados al servicio militar. En el palacio vivía el Ensi o jefe de la ciudad y el Lugal o rey, el En era el sacerdote que vivía en el templo, y su esposa se llamaba Nin, el rey era sacerdote, juez supremo, jefe del estado y administrador del Dios, las relaciones entre el Palacio y el Templo eran complicadas, ya que éstos tenían exenciones de impuestos, lo que aumentaba sus riquezas. En Sumer la tierra estaba dividida en tierras cultivables y tierras de pastoreo, con callejuelas tortuosas y bloques de casas amontonadas, pequeñas y sin patio interior. La arquitectura, refleja el antagonismo al

Hablar de verdadera arquitectura en los edificios públicos como templo, palacio, murallas, canales y carreteras. Sus ciencias se desarrollaron sorprendentemente, como ya hemos visto en anteriores trabajos de investigación sobre todo Astronomía, Matemáticas y Geometría.

Los sistemas numerales eran el decimal y el sexagesimal, aunque el cero no se conoció hasta la época Seleúcida (siglo III A.C.). En las escuelas enseñaron la elevación a potencias, extracción de raíces y ecuaciones de primer y segundo grado, la Geometría se usaba para el cálculo de superficies y volúmenes, y ya se conocían los principios de Euclides y el teorema de Pitágoras. El estudio de la Astronomía era exclusivo de la clase sacerdotal, siendo Hammurabi el primero que intentó realizar un calendario, medían el tiempo con relojes de agua, diferenciaban estrellas y planetas y constataron las órbitas solar y lunar. Desde el siglo XIII A.C. y conoce el zodíaco, esto alcanzó su punto culminante en la época de los Seleúcidas. Los conocimientos geográficos crecieron con las numerosas campañas hegemónicas de los reyes, alcanzó también gran nivel la medicina, y sus médicos practicaban la cirugía, conocían las enfermedades contagiosas y tenían listas de recetas farmacológicas. En los siglos XXVI-XXVII A.C. se redactaban textos sumerios tanto literarios como administrativos y económicos. También se daba una coexistencia de los pueblos sumerios y semita, así como bilingüismo. Todo ello nos indica que hay que tener en cuenta una mayor penetración y fuerza semita en época anterior a su hegemonía, conseguida más tarde por la dinastía semita de Sargon primero de Akkad, aunque seguirán teniendo una sociedad, cultura y economía sumerias, sólo hay decadencia sumeria en la política, tendiendo hacia una cultura sumerio-acadia, pues los sumerios fueron precursores de muchas concepciones religiosas, cosmogónicas y míticas posteriormente recogidas en el antiguo testamento, como la creación, la separación de las aguas primordiales, la formación del hombre con arcilla y la idea del paraíso o jardín del edén. Desde que se descubrió la tableta XI de la epopeya babilónica de Gilgamesh, se sabía que el diluvio no era creación hebrea, después se supo que el mito babilónico era sumerio por un fragmento de tablilla de Nippur, también la idea de la resurrección, atribuida a tantos Dioses, aparece en Sumer por primera vez.

“De textos como El Descenso de Inanna al Mundo Inferior, se desprende que el funeral de Dumuzi se celebró en el País de las Minas, en el sur de África. Aquéllos eran los dominios de la hermana de Inanna, Ereshkigal, y de su esposo, Nergal.

Tanto Enlil como Nannar, incluso Enki, le aconsejaron a Inanna que no fuera allí; pero ella estaba decidida: Desde el Gran Arriba, tenía su mente puesta en el Gran Abajo»; y cuando llegó a las puertas de la ciudad capital de su hermana, le dijo al guardián de la puerta: Di a mi hermana Mayor, Ereshkigal, que ella había venido «a presenciar los ritos funerarios. Se podría esperar que el encuentro entre las dos hermanas hubiera sido cálido, pleno de simpatía por la doliente Inanna. Sin embargo, se nos dice que ésta, que había llegado allí sin ser invitada, fue recibida con evidentes sospechas. Cuando se le hizo pasar a través de las siete puertas de la

Ciudad que llevaban al palacio de Ereshkigal, se le obligó a entregar los emblemas y las vestiduras de su estatus divino. Y cuando por fin estuvo en presencia de su hermana, se la encontró sentada en el trono y rodeada por siete anunnaki con cargos judiciales. Clavaron sus ojos en ella, los ojos de la muerte. Le dirigieron airadas palabras, palabras que torturan el espíritu. En lugar de ser bien recibida, Inanna fue sentenciada a ser colgada de una estaca hasta la muerte. Y fue gracias a la intervención de Enki que se salvó y revivió.”

La avanzada cultura sumeria de la Primera Dinastía de Ur, fue desenterrada en un cemen- terio excavado por Leonard Woolle, el encontró ataúdes de madera de las gentes comunes, en donde se encontraron alimentos, bebidas, armas, utensilios, collares, objetos de adorno en cajitas y brazaletes, el señor Woolle sugiere la idea de que aquellas gentes, ya anticipaban una vida después de la muerte, o mejor dicho una reencarnación del concepto de “alma” que debía ser juzgada y al igual que los egipcios donde el Dios Anubis, sacaba el corazón del muerto para pesarlo, solo cuando el conjunto de buenas acciones había sido mayor podían pasar a convivir con los Dioses, de lo contrario debían reencarnar en un ser inferior y volver a vivir terrenalmente hasta lograr mejorar espiritualmente. Las tumbas reales contenían una amplia provisión de objetos para la ultratumba, incluyendo instrumentos musicales, joyas, ropas, vehículos e incluso sirvientes, que aparentemente bebieron sin violencia de la droga que se les suministró al efecto, quedando sumidos en el último sueño. En la tumba del Rey Abargi se encontraron sesenta y cinco víctimas, evidentemente, era considerado esencialmente religioso el sacrificar seres humanos en el enterramiento de las personas sagradas, tales como reyes y reinas, esperando, en consecuencia, el asegurarse la servidumbre en el más allá, eran por lo visto un pueblo muy religioso donde su cultura y su ciencia estaban estrechamente ligadas a la religión. La civilización sumeria alcanzó un avanzado estadio de cultura (2400 A. C.) e indudablemente fue desarrollado a lo largo de un período de varios siglos. Su último gran rey, Lugalzaggisi, extendió el poder sumerio lejos hacia el oeste y alcanzó el Mediterráneo, mientras tanto, un pueblo semítico, conocido como el acadio, fundó la ciudad de Acad al norte de Ur sobre el Eufrates, comenzando con Sargon, esta dinastía semítica, sobrepasó a la sumeria y de esta forma mantuvieron la supremacía por casi dos siglos, tras haber derrocado a Lugal-zaggisi, Sargon nombró a su propia hija como gran sacerdotisa de Ur en reconocimiento de la Diosa lunar Nannar, así extendió su dominio por toda Babilonia y Asia menor, de tal forma que se convirtió en él más poderoso monarca que jamás hubiese gobernado la Mesopotamia.

Que los acadios no tuviesen ninguna hostilidad cultural, parece estar reflejado en el hecho de que adoptaron la cultura de los sumerios, su escritura fue adoptada por la lengua semítica babilónica, las tablillas descubiertas en Gasur, que más tarde fue conocida como Nuzu en tiempo de los horcos bíblicos, indican que este antiguo período acadio fue un tiempo de prosperidad, en el cual el plan de instalación fue utilizado comercialmente por toda la extensión del imperio, Un mapa de arcilla, entre lo extraído de las excavaciones, es el mapa más antiguo conocido por el hombre. Bajo la égida de Naram-Sin, el nieto de Sargon, el poder acadio alcanzó su punto culminante.

“La estela de victorias de Naram-Sin, puede admirarse en el museo Louvre de Paris. Contiene el testimonio de sus triunfales campañas en las Montañas Zagros. La supremacía de su gran reino semítico, declinó bajo los gobernantes que le sucedieron.”

La invasión gutiana procedente del norte (2080 A. C.), terminó con el poder de la dinastía acadia, y aunque se conoce poco de estos invasores caucásicos, estos ocuparon Babilonia por casi un siglo. Un gobernante en Erech, acabó con el poder de los gutianos y preparó el camino para un resurgimiento de la cultura sumeria, que llegó a su máximo esplendor bajo la Tercera Dinastía de Ur, el fundador de la dinastía, Ur Nammu, erigió un gran ziggurat en Ur. Ladrillo tras ladrillo, tienen escrito el nombre del Rey Ur-Nammu con el título de rey de Sumer y Acad, aquí, Nannar, el Dios luna y su consorte Nin-GAL, la Diosa luna, fueron adorados durante la edad dorada de Ur. Tras un siglo de supremacía, esta dinastía neo- sumeria quedó colapsada y la tierra de Sumer revirtió al viejo sistema de las ciudades- estados. Esto permitió a los amoreos, o semitas occidentales, que se habían ido gradualmente infiltrando en Mesopotamia, una oportunidad para ganar ascendencia en la cuestión, virtualmente toda la Mesopotamia fue pronto absorbida por los semitas, Zimri- Lin, cuya capital era Mari sobre el Eufrates, extendió su influencia (1750 A. C.) desde el curso medio del Eufrates en Canaán, como el gobernante del estado más importante, el magnífico palacio de Mari tuvo pronto casi trescientas habitaciones construidas en una extensión de quince acres de terreno, de los desperdicios, los arqueólogos han recobrado algo así como 20.000 tablillas cuneiformes, estos documentos de arcilla que revelan los intereses políticos y comerciales de los gobernantes amoreos, demostrando una eficiente administración de un gran imperio. Sobre el 1700 A. C. Hamurabi, que había hecho desarrollar la pequeña ciudad de Babilonia en un gran centro comercial, estuvo en condiciones de conquistar Mari con sus extensos dominios, no solo dominó el alto Eufrates, sino que también subyugó el reino de Sami-Adad primero, cuya capital estaba en Asur, sobre el río Tigris. Marduc, el rey Dios de Babilonia, ganó una prominente posición en este reino, pero lo más significativo de los logros de Hamurabi, fue su Código de la Ley descubierto en 1901 en Susa, que había sido tomado por los elamitas cuando cayó el reinado de Hamurabi.

Puesto que las antiguas costumbres sumerias estaban incorporadas en esas leyes, es muy verosímil que ellas representen la cultura que prevaleció en Mesopotamia en los tiempos patriarcales, muchas de las cartas de Hamurabi que han sido descubiertas, indican que fue un eficiente gobernante, emitiendo sus órdenes con claridad y con atención al detalle. La Primera Dinastía de Babilonia (1800-1500 A. C.) se hallaba en su cima, bajo el mando de Hamurabi, sus sucesores fueron perdiendo gradualmente prestigio hasta la invasión de los casitas, que conquistaron Babilonia en 1500 (A. C.), estos contemporáneos de los pueblos semitas (que se harán con el poder hacia el 2334 a.C. con Sargon I), de todas formas, la cultura, civilización y religión de los sumerios subsistirán en cierta forma con la cultura babilónica, hasta el comienzo de la era cristiana. Sin embargo repetidamente con fuerza las acometidas de toda una horda de rivales establecidos en el arco de los Zagros, desde los Lullubi a los Elamitas, siguieron creando problemas, durante el reinado de Ibbi-Sin, los problemas se concatenaron con una insospechada virulencia, pues los nómadas semitas presionaban sobre la frontera norte, en ese área se abandonaron algunas posiciones volcándose en la construcción de una línea fortificada, una idea al estilo muralla con el fin de detenerlas infiltraciones de los invasores. En el este Elam se subleva y en el propio país de Sumer parecen ser víctimas de ataques de origen incierto, se fortifican entonces Ur y Nippur e Ibbi-Sin se ve obligado a entregar parte de su territorio a Ishbi-Erra, con la esperanza de hacer así mas efectiva la defensa del territorio sumerio. Esta tarea, de lograr que los territorios mesopotámicos quedaran a salvo de las incursiones bárbaras, se llevo a cabo con éxito por el hijo y sucesor de Shulgi, llamado Amarsuen, quien consiguió para Ur una rotunda victoria contra los pueblos de los Zagros, la paz en Mesopotamia, a grandes rasgos, no fue alterada, hasta que los dieciocho hijos de Amarsuen fueron apartados del trono y su hermano Ibbi Sîn fue coronado en las tres ciudades principales, en Nippur, que era la capital religiosa, Uruk, que era la cuna de la dinastía y Ur, que era la capital del Imperio. Esto generó una serie de conflictos, que permitieron Los elamitas y los nómadas amoritas o martu, llevaron a cabo la interrupción de las comunicaciones y destrozos en las cosechas, con lo que los precios subieron y se produjo una época de hambre. Ibbi Sîn fortificó Ur y Nippur, y entregó el mando de las regiones amenazadas a Ishbi Erra, oficial nativo de Mari, semita que se hizo independiente en la ciudad de Isin, y a partir de ahí el Imperio de la tercera dinastía de Ur, quedó dividido en dos. Finalmente en el año 2004 A.C. tuvo lugar la caída del Imperio de Ur, por las presiones unidas de Amoritas Elamitas y los Su.



Aunque todos conocemos sus aspectos negativos, podemos vislumbrar la globalización como el amanecer de una nueva era llena de promesas para la realización de los deseos progresistas del sistema de libre mercado, esto es un gran avance sobre el mundo de las naciones-estado y de los imperialismos contendientes que lo precedieron. El tema de estudio, se aplica enseñándonos que el imperio es la nueva lógica y estructura del mando, que ha surgido con la globalización de los intercambios económicos y culturales, es el poder soberano, aunque no de un rey sino de las condiciones de oferta y demanda que regula en efecto esos intercambios globales y por lo tanto gobierna el mundo. A diferencia de los imperios de los tiempos antiguos, el singular imperio de la época posmoderna no tiene límites o fronteras territoriales ni centro del poder, es en realidad un aparato de mando descentralizado y desterritorializado que incorpora a todo el reino global. El establecimiento de esta nueva lógica y estructura del mando ha ido de la mano con la realización del mercado mundial y una auténtica subsunción de la sociedad mundial bajo el capital. El mundo de las naciones-estado y los imperialismos contendientes que caracterizó a los tiempos modernos servía a las necesidades y promovía los intereses del capital en su fase de conquista territorial global, pues antiguamente se pensaba que solo con tierra trabajo y capital se podía generar riqueza, al mismo tiempo, sin embargo, creaba y reforzaba límites rígidos, que bloqueaban el libre flujo del capital, el trabajo y las mercancías, con lo que necesariamente impedían la plena realización del mercado mundial. Al realizarse el capital en el mercado mundial, tiende a un espacio liso definido por flujos descodificados, flexibilidad, modulación continua y una tendencia a la igualación social cultural y principalmente económica. La idea del imperio como un espacio libre y global es un tema cada vez más real, pues el aislamiento no sólo afecta la división del mundo en naciones-estados y sus imperios, al unir y mezclar los distintos colores nacionales en el arco iris mundial, sino que, cosa importantísima, afecta a su división en el primer y tercer mundo, norte y sur, núcleo y periferia, pues es necesario que el tercer mundo entre en el primero, principalmente en cuanto a valores y economía, para lograr un orden internacional, que acerquen uno al otro. Como en la mayoría de las interpretaciones de la globalización, se sitúan sus orígenes en el nuevo poder que la computadora y la revolución informática han puesto en manos del capital, al hacer posible vincular en tiempo real a los diferentes grupos de la fuerza de trabajo en todo el mundo, esto es analógicamente comparable al invento de la escritura en la época sumeria, donde este invento al igual que el Internet en su tiempo permitió al capital debilitar las resistencias estructurales de la fuerza de trabajo e imponer tanto la flexibilidad temporal como la movilidad espacial. El capital especulativo y financiero fortalece actualmente la tendencia a acudir a donde las condiciones laborales y la fuerza administrativa garantice la mayor utilidad y esto es validos puesto que “nadie está peleado con su dinero” como resultado, los países que aún mantienen las rigideces de la fuerza de trabajo y se oponen a su plena flexibilidad y movilidad son castigados, atormentados y finalmente destruidos, desaparecidos o diluidos

Por los países que si dan las condiciones adecuadas para gantarizar el progreso del capital y la propiedad privada. Los límites naturales del desarrollo son afectados por el desarrollo del trabajo inmaterial o mejor dicho intelectual, porque la hibridación de la fuerza de trabajo mundial, abre el potencial de nuevos desarrollos en un nivel nunca antes experimentado. La reestructuración de la producción se ve anticipada por el surgimiento de una nueva subjetividad, impulsada desde abajo, por una juventud dinámica y con mayores niveles de intelectulización cuya composición ya haba cambiado. Por otra parte, esta nueva fuerza de trabajo aprovechó prontamente las nuevas oportunidades de liberación y adquisición de poder creadas por la globalización, donde al igual que en la época sumeria, la práctica clave ha sido la migración, pues las nuevas formas de trabajo han terminado la resistencia al encadenamiento de pertenecer a una nación, una identidad y un pueblo, y a los límites que ésta le pone. Los verdaderos héroes de la liberación del actual tercer mundo han sido en realidad los emigrantes y los flujos de población que han destruido las viejas y las nuevas fronteras, pues la multitud es, a la vez protagonista y beneficiaria de la destrucción de las fronteras que marca el advenimiento del imperio. Además, la propia globalización de las redes de producción y control del capital otorga poder a todos y cada uno de los puntos en rebeldía, las articulaciones horizontales entre las luchas, la mediación de líderes, sindicatos y partidos ya no son necesarias, pues son obsoletas e impiden el desarrollo de esta adquisición de poder económico por parte de la fuerza de trabajo y creatividad. La ciudadanía global es lo que podrá garantizar un ingreso garantizado para todos los individuos, siendo miembro de la sociedad mundial económica.

Ésta es probablemente la imagen más optimista de la globalización, sin embargo es necesario deshacerse de cualquier nostalgia por las estructuras de poder propias de una época anterior al desarrollo capitalista, pues la nueva lógica y estructura del mando en el mundo es tanto una respuesta a las luchas anteriores de los explotados y oprimidos como un terreno más favorable que las estructuras previas para las luchas actuales contra nuevas formas de explotación y opresión, ya que la actual movilidad del trabajo y del capital iguala las condiciones de producción y reproducción en todo ese espacio.

Es difícil cuestionar si será posible la desaparición del tercer mundo económico haciéndolo pasar al primero, los signos de la marginación asociados a la pobreza del tercer mundo son más visibles ahora en lo que era el primer mundo que hace veinte o treinta años, esto es debido a la resistencia al cambio de los líderes de estos países tercermundistas por perder su bien remunerado “negoció” explotando e impidiendo el desarrollo, esos sí abanderados como luchadores sociales. Así pues, es falso que esté en marcha actualmente una cancelación de la brecha entre este tipo de países donde no se están abriendo al libre mercado, el caso de Cuba y Venezuela es le mejor ejemplo de esto, caso contrario los países Asiático nos han demostrado un nivel muy superior de entendimiento, esto ocasiona grandes migraciones como en el caso de México y Cuba donde se arriesga la vida en pro de mejores condiciones. Como resultado, una parte mucho mayor de los flujos de capital ocurre entre los países ricos donde el precio de la mano de obra es comparativamente alto y la fuerza administrativa para garantizar la explotación es infinitamente menor, siendo

En realidad relativamente poco el capital que fluye de los países ricos a los países pobres, que no permiten atraer capitales. Las teorías cíclicas del capitalismo en cuanto a las transformaciones contemporáneas, es decir del imperialismo al imperio y de la nación- estado a la regulación política del mercado global, enseñan que la fuerza impulsora de esas transformaciones es la abolición de la lucha de clases al empujar a la nación-estado hacia la riqueza superando así las barreras que ella planteaba, parece que las crisis han determinado una reestructuración hacia el capitalismo. Tenemos que reconocer en qué lugar de las redes transnacionales de producción, de los circuitos del mercado mundial y de las estructuras globales del mando capitalista existe un potencial de ruptura y el motor de un futuro que no esté simplemente condenado a repetir los ciclos anteriores de explotación y opresión, promoviendo una mayor solidaridad, igualdad y democracia por sobre las naciones.

“Tú, Daniel, descansarás y te levantarás a tu destino en el Fin de los Días. Pero guarda en secreto las palabras y sella el libro hasta el Fin del Tiempo. En el Fin del Tiempo, cuando las naciones de la Tierra se reúnan en Jerusalén, hablarán todas en una lengua clara, decía el profeta Zefanías (cuyo nombre significaba Codificado por Yahveh), ya no habrá necesidad de confundir lenguas, letras que se lean hacia atrás y códigos ocultos”



El sueño de la emancipación humana a través de la historia está aquí situado en su época más antigua sin embargo es casi futura. Esa actualidad tiene repercusiones mostradas por el análisis de una nueva etapa del desarrollo de la humanidad, que es el imperio posmoderno, la forma política que corresponde al capitalismo transnacional, de modo que ese análisis continúa al señalar que esta es la forma cultural correspondiente al capitalismo con la descripción mas definida de esa nueva cultura, que se expande por todo el mundo a golpes de tecnología informática. La cultura de las empresas trasnacionales de finales del siglo XX y principio del XXI, han hecho obsoleto el papel del estado nación. Se trata de un desarrollo de la teoría materialista de la historia, que a nivel local, nacional e internacional pone al día algunas de las tesis tradicionales del sistema de trabajo y capital. De la economía de la posguerra podríamos decir, que estuvo a la altura de su tiempo en el terreno de las ideas, aunque retrasada en lo político y lo económico, la forma política del capitalismo, está basada en el derecho a la propiedad privada como una nueva forma de soberanía, fundada en un aparato de consenso, que es la jurisprudencia de los organismos internacionales y un aparato de coacción, que es el ejército de las fuerzas de paz de la ONU y su doctrina de guerra preventiva, el poder imperial es una ciencia de policía, fundado sobre la práctica de la libre economía , para generar riqueza. Esto nos lleva a relativizar los espacios geográficos concretos, el centro del imperio es un no lugar, es decir está repartido por toda la geografía del globo, como los flujos monetarios que chorrean por toda la corteza terrestre abrazados a la tecnología computacional y telefónica.

Del mismo modo, las migraciones se desplazan por el universo humano traspasando fronteras y límites, como una marea imparable para trastocar todo orden jerárquico, toda división cultural, todo territorio delimitado y toda creencia establecida. El nuevo orden mundial sin fronteras ni límites, es un orden para la eternidad que suspende la historia, sin centro territorial de poder, compuesto de identidades híbridas y flexibles, crea el mundo que regula, al hilo del análisis de su génesis y desarrollo, transitando el camino que lleva a la creación de un sujeto posmoderno, la multitud liberada de cualquier atadura geográfica, cultural, política o histórica, articulada en redes nómadas. A las nuevas formas de opresión y destrucción corresponden nuevas formas de liberación, creando una subjetividad nueva sobre una nueva base ontológica, que debe ser una alternativa absoluta al imperio posmoderno, así como lo fue el cristianismo respecto del imperio romano o el acadio sobre el sumerio, siendo su producto, la potencia del orden social en el que se constituye. Sin embargo, ese proceso imperial es un proceso de abstracción de la realidad concreta que hace del trabajador ya no como mero portador de la fuerza de trabajo, al que le paga un salario que le permita reproducirla, pues la persona humana desaparece en la producción y la enajenación de la propia vida es el conocimiento de ese trabajador, que deberá aportar capital intelectual para dar valor agregado, ayudando a la desterritorialización de la producción. La paradoja es que la clase obrera sufre un proceso de uniformización en su adaptación, indica que cada individuo se iguala a los otros en los procesos de producción y consumo

Regulados por el mercado, generando una destrucción de las formas de vida tradicionales, de las culturas precapitalistas y sus transformaciones se producen al hilo de los desarrollos de sistema capitalista, transformando al individuo en singularidad consciente y creativa, gracias a la inmensa potencialidad que habita en la humanidad. La migración y el nomadismo como nivel espontáneo provocarán una desvertebración social, al país de origen, provocada por el no desarrollo capitalista de las fuerzas productivas, siendo necesario su ingreso al mundo nuevo de la plusvalía absoluta. Los problemas ecológicos del modo de producción derrochador no son ya una prolongación de esa realidad alienada del capitalismo, la naturaleza no es ya considerada como un terreno artificial abierto a mutaciones, mezclas e hibridaciones, pues el proceso de modernización se ha completado y la naturaleza no se ha ido, para bien pues debemos saber poner un límite a nuestras aspiraciones, ya que no podemos crear plenamente nuestra propia naturaleza, por muy poderosos que nos hagamos, de la misma forma el proceso de destrucción de la persona socializada en una cultura concreta, no necesariamente es el camino que conduce, al mismo tiempo, a la liberación con el progreso, los trabajadores se desprenden de los límites culturales tradicionales y no se trata de lamentaciones por un pasado que no volverá , sino de prever un futuro factible para la humanidad, de apostar por una economía ecológicamente sostenible, por una cultura equilibrada y por un sujeto sensato de la historia. Aunque hemos corrido, no es demasiado, todavía hay grandes masas de población campesina y capas sociales de intelectuales apegados a culturas nacionales, a los que no hay que oprimir a la manera de Stalin para que llegue más pronto el fin, sino darnos cuenta que apenas tienen conciencia de sí mismos, apenas tienen un para qué es esa libertad que tienen en sus manos, no saben en qué consiste la libertad, por eso necesitan de de la comunicación, la coordinación y los afectos, del trabajo inmaterial, para convertirse en los nuevos trabajadores altamente cualificados de la ciencia y la tecnología al servicio directo de las empresas, cuyos intereses materiales se pongan al servicio de la acumulación, concentración y valorización del capital, siendo ellos, auténtico sector productivo de las regiones desarrolladas del globo, girando todas las capas de trabajadores de servicios que permiten realizar su alto nivel de consumo. Estas fuerzas están y estarán hegemonizadas por el capital financiero, determinando la vida humana en el planeta, eliminando siglos de dictaduras y lucha de clases que generó el devenir del proceso histórico, generando guerra, destrucción, injusticia , opresión y sobre todo explotación. El Imperio posmoderno es el Imperio democrático, más hemos de reconocer con Aristóteles que la democracia mal llevada acaba convirtiéndose en demagogia y fin de cualquier imperio, por lo que necesitamos, una renovación profunda de la vida política, eliminando la corrupción.

La virtud de Imperio es mostrarnos algunos aspectos de esa renovación, para ello, el trabajador inmaterial necesita poseer conciencia social que le permita realizar adecuadamente su función, en el camino de la multitud debe realizar el aprendizaje de la vida, pero el verdadero problema es que no se han librado de la idea ingenua de “igualdad socialista” y quizás no puedan todavía hacerlo, a pesar de todos los efectos reales. El modo optimista de imperio contempla la creatividad de la especie humana como el fundamento de un mundo nuevo, o mejor, como el motor de un proceso interminable de desarrollo histórico, su idea del desarrollo se basa en que el progreso viene garantizado por la

Racionalidad de la historia, sin negar la realidad, pues esa negación del mal y los errores anteriores, tiene la consecuencia de reforzar la visión utópica, pero tiene el inconveniente de hacernos perder el equilibrio. Independientemente del sistema económico que uno considere mejor, la racionalidad de la historia y del mundo, si existe, hay que mostrarla y no darla por supuesta. No se puede pretender de modo idealista que la existencia de una razón humana, más o menos utópica, sea la prueba de la racionalidad del desarrollo histórico, en todo caso la razón humana representa tan sólo la posibilidad de que esa racionalidad llegue a existir, y esto como resultado del proceso siempre inacabado de la historia. De tal modo que debemos actuar como si la racionalidad fuera a realizarse, pero debemos pensar sin el supuesto de que existe, esta actitud crítica respecto de la razón es la adecuada para obtener una visión precavida, empírica, materialista, pacientemente elaborada hasta el detalle, del científico que pretende averiguar, explicar y describir, el mundo humano. Sobre todo, porque además de pecar de ingenuidad, aquel optimismo ilustrado de siglos pasados tiene consecuencias políticas nefastas.



Mis recomendaciones son que al igual que el científico intenta explicar las condiciones que hacen posible un experimento, busquemos las causas de la racionalidad en la historia, pues de esa forma a la hora de mostrar algunas leyes de desarrollo histórico a largo plazo, se nos permitirá entender qué es lo que está pasando y podamos establecer la legalidad histórica del fenómeno social. Debo recordar que un proceso temporal de orden que se dirige por mecanismos de autorregulación es necesario enfocar los procesos en una historia lineal, sin embargo cada acontecimiento del cosmos es único e irrepetible, constituye una singularidad y la naturaleza no es lineal, sino cíclica, de otra forma sería autodestructiva.

Procesos de esa índole son desarrollos cuyo origen puede estudiarse a partir de la teoría del caos, y la creación de orden a partir de fenómenos azarosos, como ejemplos, el desarrollo de la máquina desde la herramienta hasta la moderna tecnología automática e informatizada, la evolución de las especies vivas desde las primeras células hasta el homo sapiens, la expansión del imperio postmoderno desde la democracia americana hasta el nuevo orden mundial, pero también podemos estudiar movimientos mas limitados, como el desarrollo de una técnica determinada desde su origen hasta su desaparición, o el de una especie desde la mutación que la origina hasta su extinción o sobrevivencia en otra mutación, que es lo que ha sucedido con los imperios que han sucedido en la humanidad.

La fase actual del capitalismo transnacional, con sus formas políticas imperiales, como una etapa que expone el desarrollo histórico de los modos de producción, es mas que una teoría que debe explicarnos el paralelismo entre el imperio sumerio y el imperio posmoderno, ambos son, en efecto, la etapa de dos modos de producción que resultaron, como todos, revolucionarios en sus inicios, la ciudad estado y el capitalismo, la teoría de los ciclos de expansión y decadencia se basa en las determinaciones que la realidad material objetiva imprime a los procesos históricos, esta es la idea de un medio físico en el que se inscribe el proceso temporal, el cual condiciona las circunstancias del desarrollo, generando un proceso que es resultado de las fuerzas contrapuestas presentes en la naturaleza. Por ejemplo, la rotación planetaria alrededor del sol o también refiriéndonos a los procesos temporales de desarrollo social, son los modos de producción con sus ciclos de asentamiento revolucionario, expansión y agotamiento del modelo, pues esos ciclos dependen de los límites que la realidad objetiva impone a la expansión de una civilización o un modo de producción. Recomiendo analizar como la humanidad va superando todo límite natural a través del desarrollo histórico, lo cual en cierto modo podemos considerar que es la tradición cultural de nuestra civilización que ha acabado por ser la cultura mundial y podemos conectar esa idea con la capacidad de tomar decisiones a partir de una razón crítica identificado como el comunismo, socialismo y feudalismo contaminados de optimismo social, supusieron que el desarrollo de las fuerzas productivas provenía de anular la legalidad cíclica de la naturaleza, creyendo que alcanzaríaasí la auto producción absoluta de la humanidad y la divinización del ser humano. Mientras tanto el tiempo mismo se ha encargado de desmentir las ilusiones ilustradas, el principio de

Libre empresa y propiedad privada, es hoy por hoy, un límite absoluto, la mejor demostración de que hay un sistema que funciona, para el desarrollo de la riqueza, la paz social y el desarrollo del ser humano. La misión histórica de abolir la explotación y la alienación humanas, caracterizada por una conciencia renovada de los valores, una capacidad nueva de crítica y autocrítica, de creatividad y productividad, realiza una nueva personalidad humana que está alcanzando su madurez en estos siglos. Pero la nueva dificultad estriba en un mundo que ya no podemos considerar sin límites, un mundo en que la expansión permanente de su sistema social ha tocado con las fronteras del mundo. En el futuro el hombre tendrá que hacerlo dentro de los límites reconocidos del universo físico.

¿Cómo podremos lograr este nuevo reto histórico? ¿En qué condiciones?, ¿con qué instituciones? Será necesario que la creatividad del individuo se manifieste sobre todo como producción de nuevas formas de organización social, una creatividad institucional que permita a la humanidad seguir desarrollándose en un momento histórico de gran dificultad. Recomiendo analizar los modelos que corresponden con las tres ideas de la racionalidad, la racionalidad de los procesos, la racionalidad objetiva de un mundo ordenado por leyes naturales causales comprensibles y la racionalidad subjetiva de un sujeto humano que busca realizar sus propios fines, pues estas son las diversas fases que atraviesa el modo de producción y son las ideas que me parecen altamente explicativas del devenir histórico, pues la idea de las oscilaciones en el tiempo se corresponde con una física del equilibrio y la mesura que podemos encontrar en los antiguos sumerios, esa idea equilibrada de la razón clásica, la idea de mesura que podemos traducir por la historia cíclica, que eliminan las instituciones que se considera que coartan la libertad humana del pensamiento y trabajo humano y rompen con la legalidad de la historia porque limitan la creatividad del sujeto humano.



La relación entre ambas fases de la historia de la humanidad, nos muestra las posibles causas de la decadencia de la ciudad estado en el imperio sumerio y extrapolando esto a la era del capitalismo en el imperio posmoderno, nos permite inferir si este esta en decadencia o no, pero ¿Qué debe entenderse por decadencia? En lo personal defino decadencia como la aparición de fuerzas destructivas en el desarrollo de cualquier proceso, ya sea físico, espiritual, económico o social. Si la causa principal de la desaparición de imperio sumerio no fue un agotamiento generalizado de la riqueza del suelo, si que lo fue el agotamiento de la productividad basado en el esclavismo, un horizonte histórico muy deferente al actual capitalismo, pues aunque la amenaza de una catástrofe ecológica es la amenaza más aguda y real del sistema imperial económico, éste sistema se ha desarrollado expandiendo democráticamente los deseos de la multitud, ¿o acaso no “queremos todos llevar más dinero a la casa”? El obstáculo que esa multitud levantamos ante sí son nuestros propios deseos sin límites y el primer paso para la superación de esos límites consiste en reconocer su realidad material o moral. Con el desarrollo del imperio constructor en el nuevo orden mundial, impulsado por la inmensa potencia productiva de la humanidad actual, no hay continuidad, para el fracaso, ya sea económico o político como fue el caso de la URSS. El imperio posmoderno es democrático, no aristocrático o monárquico, en una poderosa combinación que resulta irresistible, no ocupa territorios, absorbe a sus poblaciones, asimila las diferencias y deja a un lado lo que no se deja asimilar, homologando a las instituciones humanas que buscan realizar la moderación y la prudencia racional en sentido clásico. El desarrollo del imperio es lógico, consciente, objetivo, inescrutable, es un desarrollo autónomo del que se puede estudiar su genealogía, pero no su tipología.

Inclasificable, novedad absoluta, realidad creada de la nada, excepto por el genio humano, un genio que es dueño de sí mismo y que no ignora sus raíces, ni su deseo de superación. La libertad es creatividad, autocreación de la humanidad y desarrollo omnilateral de todas las capacidades de cada uno de los seres humanos, pero ¿qué son esas capacidades? ¿No hay límite? ¿Mi libertad termina donde comienza la libertad de los demás? Las capacidades que permitan a la singularidad humana reconciliarse con su sociedad, son la base del desarrollo del individuo siendo esta la condición para el desarrollo social, esto solo se produce con la expansión capitalista, que traspasa todas las fronteras, generando riqueza y retribuyendo a cada quien según su trabajo y no bajo los límites “divinos” que puedan considerar reyes o dictadores. Además de los límites internos a la humanidad, están los externos, que son la naturaleza y sus leyes. De modo que es precisamente el optimismo ilustrado el que debe ponerse en revisión, pero no la esperanza ilustrada de encontrar una legalidad objetiva de la historia que nos vaya acercando al pleno desarrollo de la humanidad, esa legalidad a no ser el progreso como resolución de todos los conflictos humanos, no nos llevará a ningún lado, pero quizás pueda ser una historia de la redención del género humano. No debemos dejar de asombrarnos de nosotros mismos, la especie humana, que en el siglo XX ha desarrollado las más milagrosas proezas tecnológicas, pero

Tampoco debemos dejar de precavernos de nosotros mismos, de temernos casi por los mismos hechos por los que nos asombramos. La libertad, en su sentido más pleno y real, casi en un sentido divino, es creatividad pura, subjetividad creadora, pero para nosotros la libertad es antes que nada o mejor dicho debería ser conciencia de la realidad objetiva en la que nos desenvolvemos, hay que hacer ciencia social, y ciencia social en acto antes de poder, o como condición para, emanciparnos como seres humanos, donde la emancipación es antes que nada liberación de las cadenas de nuestra ignorancia, en el desarrollo de la ciencia social que haga posible la realización plena de la humanidad, pues nuestra situación histórica es paradójica, estamos desengañados del progreso a medias, pero debemos seguir el camino progresista que se nos ha trazado con la esperanza de que llegue la liberación. En esas circunstancias tenemos que reorientarnos; En primer lugar, explicar por qué nuestro siglo ha dejado de ser ilustrado, la desembocadura del progreso en las guerras mundiales y los campos de exterminio, la crítica del colonialismo, la caída del comunismo y las desastrosas consecuencias del socialismo, el incremento de la injusticia y la imposibilidad de la democracia participativa en forma global, por citar alguna de sus causas. Toda esa negatividad, que es en verdad el fracaso de Europa del este, conduce al imperio posmoderno, que tiene su semilla en el desarrollo de los EE.UU., como principal economía mundial, sin que ese relevo haya disminuido el costo histórico del desarrollo humano, la expansión de este sistema económico más allá de las fronteras y los límites por todo el planeta, con diferentes culturas, territorios, naciones, sistemas ecológicos, etc., como necesidad interna del equilibrio democrático y precio por el deseo liberado de las masas, pues esas masas han sido educadas, al igual que el mundo entero por las leyes de oferta y demanda por el mercado para desear lo que necesitan y muchas veces más ¿pues quien desea trabajar solo para tener lo más básico y necesario? Esta situación puede parecer adecuada para las tareas históricas que se avecinan, tales tareas son propias de un pueblo mundial que es educado por la historia. Así pues, es sorprendente cómo tantas veces se desecha la mala evidencia del último siglo para concluir, que el proceso puede seguir desarrollándose por el lado malo, emancipando ahora a toda la humanidad, pero hoy más que nunca debemos pedir que el proceso de emancipación deba cambiar cualitativamente, eliminando esa trascendencia utópica, que solo es el relato fantástico de un mundo perfecto y eterno, que ningún sistema es capaz de lograr, sino como el momento revolucionario que constituye a la multitud en un orden nuevo durante el instante glorioso de su introducción al sistema que conocemos que mejor funciona. Esto significa que la redención se ha constituido ya en el pasado, podríamos citar la Atenas de Pericles, la comunidad de Jerusalén, la Florencia de Savonarola, la república Francesa, la introducción Asiática al nuevo orden mundial etc. Lo mismo que volverá a producirse de nuevo en el futuro, pero la inmanencia real del proceso revolucionario tiene el problema de que sus consecuencias históricas son muy caras, pues la realización histórica del deseo profético es un largo trayecto doloroso para alcanzar un momento de gloria. Debemos eliminar la sobreexplotación del trabajo, por medio de la tecnología, debemos responder a los urgentes desafíos ecológicos, a las exigencias de grupos minoritarios que piden igualdad, pues una política cuyo eje sea reducir la destructividad del desarrollo en que hemos caído y que permita al mismo tiempo acelerar la globalización, luchando contra las

Características negativas de la misma, siendo conciente primero, del derecho a la ciudadanía global, logrando evitar las migraciones masivas, necesarias para la producción, a menos que se den buenas condiciones de inversión en todos los países, eliminando las diferencias nacionales, concediendo a la ciudadanía global afirmar los derechos de los trabajadores, sobre la base de que es posible y muy fácil de hecho, distinguir entre trabajo productivo, reproductivo e improductivo, contemplando a la sociedad como una máquina compuesta por las mentes y los cuerpos híbridos de la multitud. Ahora bien, esto necesita institucionalizarse para ser viable y es entonces donde la gran ventaja del trabajador desterritorializado es su disponibilidad para crear nuevas instituciones, esa creatividad se libera al desprenderse de los lazos tradicionales y permite augurar un mundo nuevo, el derecho de libre circulación o ciudadanía global, tiene por objeto permitir y potenciar esa realidad, este derecho puede construirse sobre el imperio, como un reconocimiento espontáneo de la multitud por sí misma, lo que significaría abolir las fronteras y derribar los restos del estado nación, que como hemos visto con los sumerios, llevan a al desaparición de la civilización.



1.- Himnos Sumerios, Lara, Federico, Agapea, 1997.Pág. 29.
2.- Mesopotámia. Historia política, económica y cultural. Roux Georges, Akal, 1987. Pág. 34.
3.- Himnos Sumerios, Lara, Federico, Agapea, 1997.Pág. 35.
4.- www.dearqueologia.com/gudea_ficha
5.-Claves Astronómicas del Arte y la Religión Prehistórica, Abreu F.B. Martín-Cano.1999, Pág. 182.
6.-La guerra de los hombres y los dioses. Zecharia Sitchin. Obelisco, Pág.49.
7.-La guerra de los hombres y los dioses. Zecharia Sitchin. Obelisco, Pág.67.
8.-http://www.louvre.fr/llv/oeuvres/detail/naram-sin.com
9.-Sagrada Biblia, Ediciones paulinas, Daniel1:10.


     

 

 
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