Publicaciones Estudiantiles

Juan Diego Mercader
Title: What the bleep do we know

Area: Atlantic International University
Country: Honolulu, Hawaii
Program: Curriculum Development
Avialable for Download: Yes




















En el film “Y tu que Sabes?” se observa la combinación de la física cuántica, la neurología y la espiritualidad zen en un claro intento de manifestación new age que posiblemente podría estar orientado a los efectos de lograr la adhesión de nuevos adeptos a este movimiento / religión, mediante supuestos, afirmaciones, contradicciones, verdades a medias y posiblemente fantasías.

En una mezcla de documental con ficción, la película narra la historia de Amanda (Marlee Matlin), una fotógrafa profesional hipo acusica que perdió el sentido a su vida desde que fuera abandonada por su marido y este se fuera con otra mujer; Entre otras situaciones adversas que Amanda siente que esta sufriendo, no siente la misma motivación que antes por su trabajo ni encuentra agradable la convivencia y compañía de su amiga La película se encuentra a su vez dividida de alguna manera en capítulos que abarcan los siguientes temas, a saber:

El Cambio Del Paradigma, un paradigma es un marco filosófico o teórico que sostiene nuestra experiencia conjunta y crea un cuadro coherente de la realidad —una “cosmovisión”. ¿Cuáles son las raíces del paradigma que prevalece actualmente? ¿Qué “cosmovisión” se articula en qué rayos...?. ¿Qué diferencia hace nuestro paradigma realmente? Nuestra “cosmovisión” implica una vía de conocimiento. Este capítulo también explora cómo examinar demandas del conocimiento. ¿Qué hace que la ciencia, la intuición o mensajes canalizados sean confiables o fáciles de desechar?

Realidad Cuántica (o del Quantum) ¿Cuáles son los descubrimientos de la física cuántica? ¿Qué desafíos se presentan a nuestra “cosmovisión” actual? ¿Qué nos dicen los descubrimientos de la física cuántica sobre la naturaleza de la realidad? Muchos de los pioneros en la física cuántica discreparon sobre las implicancias de sus descubrimientos. Explore las diversas explicaciones y perspectivas en esta ciencia o agregue las propias.

Crear Nuestros Días ¿Cómo podemos crear nuestros días conscientemente y con la intención clara? ¿Cuál es la evidencia científica acerca de la energía de la intención? ¿Cómo podemos saber si nuestra intención está teniendo efecto? Aquí exploramos el grado y los límites de nuestras capacidades creativas y ofrecemos dirección para establecer nuestras propias prácticas a fin de crear nuestros días.

Curando el pasado ¿Cómo podemos nosotros dejar ir viejas historias y cambiar la manera en que interactuamos con el mundo? Aquí nosotros exploraremos maneras a través de las cuales los patrones emocionales pueden convertirse en procesos biomecánicos, para comenzar a liberarnos de los condicionamientos del pasado.

Estos capítulos son defendidos durante el transcurso del documental por una importantísima “anestesiólogos”, recuerda retomar cantidad de y de supuestos “maestros esta “físicos”, “neurólogos”, mediante viaje de “biólogos” la historia espirituales”, en pleno testimonios, frases y breves lecciones de vida, esporádicamente el film mujer “autodescubrimiento personal”.

Los responsables de este eficaz film / publicidad / documental son William Arntz y Betsy Chasse, ambos directores, productores y guionistas. Con gran cantidad de Amanda con animación 3D, paisajes de fondo agradables y efectos los comentarios con la narrados por las distintas especiales, nunca termina de quedar en claro la relación de la historia de personalidades, en si la trama de la película carece de el elemento atrapante, se torna mas bien previsible, densa y aburrida mientras que las teorías que van siendo develadas carecen de fundamento, seriedad y con claras contradicciones sus argumentos.

Las constantes búsquedas por hacer pasar a la física cuántica y a la biología como puntos de partida de una nueva religión new age son tan risibles como la cientologia o cualquier otra de esas sectas posmodernas, las cuales habitualmente es sabido que terminan abrazando prácticas insensatas y peligrosas para sí mismos y para el resto de la comunidad. A pesar de que se ataca en la película a la religión por ser limitante, reaccionaria y fundamentalista, toda la segunda mitad está orientada a fundar una nueva cofradía espiritual en donde se unan las “energías positivas”, el “poder del pensamiento” y “los mensajes secretos del agua”. Si por un lado se escribe con la mano algo positivo, a pocos minutos más de película se lo borra rápidamente con el codo: así funciona todo el film, en una constante contradicción.

Y tu que #$*! sabes? se centra demasiado en los procesos fisiológicos del cuerpo y en las conexiones neuronales, como si los principales problemas de los seres humanos se pudieran explicar con un recuadro de mecanismos bioquímicos. Cuando en la película se invoca a la “ciencia”, las afirmaciones no siguen ninguna lógica, no se observa desarrollo de argumentos y ni se brinda suficientes evidencias empíricas. Los entrevistados son identificados al final del film, asignándoles un nombre, un titulo y un resumen de su experiencia laboral. En esta parte, ya demasiado tarde para decidir no ver la película, es cuando se confirman las sospechas que uno puede tener: En su mayoría son personajes estrafalarios, marginales de la comunidad científica y/ o académica. Además, ninguno se aproximó ni remotamente a la filosofía, la antropología, la sociología, la psicología, la semiótica, etc. Ni hablar de los psíquicos, los profetas y las otras “celebridades” que también se dan cita.

Lo cierto es que al finalizar la película, la presentación de cada uno de los personajes que nos han hecho descubrir que tan equivocados estamos quienes pensamos en el materialismo y no en la física cuántica y los créditos del cierre, me mantuve meditabundo por un tiempo que afortunadamente fue breve, e inmediatamente recurrí a Internet para recabar la mayor cantidad de información acerca de esta película, como criticas sobre la trama, fundamentos científicos sobre algunos de los temas abarcados como lo de los cristales de agua o lo de un objeto en dos lugares en el mismo momento, mayormente las respuestas fueron cercanas a mi interpretación personal lo que reforzó mi idea de que el propósito de la película es otro y que enmascara algo como querer hacer mas popular esta tendencia y nuevo credo.

Resulta ser que toda la película está fundamentada en las creencias de una secta religiosa cuyo fin último, como el de todas las sectas, es tener más adeptos. De hecho los tres directores son creyentes de la secta, y miembros de la misma; el dinero para la financiación de la producción provino de la secta misma. La organización se llama Ramtha's School of Enlightment De todos los "científicos" que hacen apariciones en la película, sólo uno o dos no obtuvieron sus "doctorados" en la Universidad del Maharishi El Dr. Emoto, quien realiza los experimentos con los cristales de agua "sensibles" es un gran fraude, él mismo afirma que no es un científico, sino un fotógrafo con un microscopio.

La mujer (JZ Knight) que se hace llamar Ramtha, afirma que es un espíritu de 35.000 años en este mundo y ha sido fuertemente criticada por personalidades reconocidas y confiables como Carl Sagan (http://alt1040.com/archivo/2006/10/01/carl-sagan-en-cuanto-a-ramtha/).

Por otro lado existe la opinión, y creo que vale la pena comentarlo, que la película tan solo propone al público las cuestiones sobre las que se está planteando una profunda revolución cultural, surgida de los conocimientos sobre las partículas elementales, englobados en lo que ya se comento anteriormente como Física Cuántica que básicamente la Física Cuántica, explica y describe de una manera novedosa los eventos y hechos que ocurren en el mundo y que aún no logran comprenderse, su campo de actuación es el de las partículas elementales, que se desenvuelven de manera misteriosa para la percepción ordinaria, ajenas a las leyes de los objetos físicos, dando lugar a diferentes interpretaciones.

La revolución cultural que se deriva de estos conocimientos tiene que ver, sobre todo, con la naturaleza de la realidad. La tesis de la película es que la realidad se reduce a la percepción y que la percepción (a la que llamamos realidad) se forma por el efecto combinado de creencias, pensamientos y emociones.

La consecuencia de esta tesis es que el sujeto es el artífice último de lo real y que, cuando descubrimos la estrecha relación entre el mundo interno de las personas y lo que acontece en su entorno, alcanzamos la capacidad de alterar la realidad, una de las más antiguas aspiraciones humanas. El argumento sobre la estructura cuántica de la realidad se completa en la película con supuestos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro, que sería capaz de reaccionar de la misma forma tanto respecto a un objeto real como a otro imaginario, siempre que una emoción esté asociada a estos procesos por supuesto.

Este “descubrimiento” lleva a los protagonistas a proponer una mayor atención a los procesos de pensamiento y a la profundización en las emociones, al considerar que una revisión profunda del interior humano puede ayudar a comprender mejor el mundo que nos rodea y a hacerlo más habitable y confortable. Y, sobre todo, mucho más feliz.

Las críticas que ha recibido la película tienen dos dimensiones. Una se refiere al rigor de los descubrimientos comentados, que si por una parte de la comunidad científica se consideran consistentes, por otra parte no están completamente aceptados como ciertos debido a que no se utilizo el método científico para su validación y fundamentación

Los argumentos que los diferentes expertos exponen en la película están documentados en muchos casos, pero en otros aspectos son más débiles. La fragilidad de algunas de las exposiciones de la película está bien recogida en un artículo de Wikipedia. Además, según un articulo en la afamada y reconocida revista Popular Science, uno de los expertos entrevistados, David Albert, profesor en la Universidad de Columbia, considera que las declaraciones suyas que aparecen en la película son incompletas y que están distorsionadas.

Otra dimensión de la crítica se refiere a los aspectos metafísicos, que están deliberadamente entremezclados con los planteamientos científicos. Lo más grave es que la película no desvela su estrecha relación con la Ramtha School of Enlightenment, que pretende la iluminación de las personas a partir de una serie de prácticas que no están basadas en el conocimiento científico.

No se trata de negar a esta escuela el derecho a realizar las películas y documentales que mejor estime y que pretenda su máxima divulgación, sino que es una obligación moral dejar constancia a los posibles públicos de la inspiración que está detrás del documental. Es lo que se echa en falta y lo que explica ese aire próximo al movimiento cultural de la New Age que refleja la película.

Según explican sus promotores, sin embargo, la finalidad de la película es presentar una propuesta al movimiento llamado de los Creativos Culturales, un concepto acuñado por Paul Ray y Sherry Anderson en su emblemática obra The Cultural Creatives: How 50 Million People Are Changing the World, publicada en 2001.

El movimiento de los Creativos Culturales está constituido por una amplia capa social de profesionales desencantados del actual modelo cultural y que representan más de 50 millones de personas en Estados Unidos y alrededor de 80 o 90 millones en Europa.

El objetivo de elaborar un mensaje para este colectivo tiene mucho sentido porque la película ofrece tanto un tema como un formato atractivo y un guión comprensible, alcanzando así la capacidad de atraer el interés de personas con un nivel de formación medio, con inquietudes personales y sociales insatisfechas y que están buscando modelos en los que desenvolver su actividad.

La prueba del acierto se observa en el inesperado éxito obtenido en las salas comerciales de Estados Unidos.

La Física Cuántica, de esta forma, se está poniendo de moda, con todo lo bueno y lo malo que eso supone: despertar el interés por una disciplina científica es positivo, pero reducirla a una tertulia de salón y convertirla casi en una religión capaz de resolverlo prácticamente todo, es algo que no tiene nada que ver con la ciencia.

En cualquier caso, lo cierto es que la película evoca un importante debate filosófico y científico que se remonta al Siglo IV antes de Cristo, cuando Platón señaló con el mito de la caverna afirmando que no conocemos la realidad, sino las sombras que el mundo refleja en las paredes de la caverna en la que estamos encerrados.

En 1781 Kant especula con que sólo podemos conocer a través de modelos de realidad, innatos en nosotros, que son sólo una tenue representación del mundo real, por lo demás inaccesible al conocimiento. A su vez, el filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860) llegó a la conclusión de que la realidad innata de todas las apariencias materiales es la voluntad y que la realidad última es una voluntad universal.

Más de cien años después, Einstein descubre, ya sobre bases científicas, que el mundo real no coincide siempre con nuestras estructuras mentales, ya que a partir del conocimiento de las partículas elementales, hemos descubierto que lo que sabemos del mundo objetivo es muy diferente de las ideas que tenemos sobre ese mismo mundo.

En realidad este es el punto de partida de la película, que recupera el papel del sujeto (observador en el lenguaje de la Física) en la construcción de la realidad planteado por la teoría cuántica: en 1984, John Wheeler y Wojcieck Zurek, en su obra Quantum Theory and Measurement, señalaron que son necesarios los observadores para dar existencia al mundo.

Aunque más tarde el físico alemán Dieter Zeh cuestionara esta hipótesis con su propuesta de los procesos de coherencia para explicar los mecanismos de formación de la realidad, el debate sobre el papel del observador en el mundo no ha concluido.

La neurología ha venido a arrojar nueva luz al señalar que el cerebro nos ofrece, no un reflejo de la realidad, sino una interpretación de señales, símbolos y signos a través de un complicado ejercicio vertiginoso de matemáticas complejas, lo que aparentemente reduce la naturaleza de la realidad a un conjunto de ondas electromagnéticas que se concretan en objetos por mediación del cerebro.

Edgar Morin, entre otros, explica muy bien estos procesos en su obra El Conocimiento del Conocimiento y concluye: el cerebro se ha construido en el mundo y ha reconstruido el mundo a su manera dentro de sí, por lo que el mundo está en nuestro espíritu, que a su vez está en el mundo.

Aunque no es la única lectura posible, lo que explica Morin es un buen resumen del argumento básico de la película y una posible explicación de su mensaje porque, si damos por ciertos estos supuestos, realmente estamos adentrándonos en la próxima evolución de nuestra especie

En conclusión, desde el punto de vista de un espectador no ha sido de mi agrado la película en ningún momento, desde el punto de vista científico no me ha convencido ni ha modificado mi forma de pensar o mirar al mundo, lo cual no signifique que no haya tenido inquietudes como las que aparecen a lo largo del film, pero que siempre he buscado un fundamento basado en evidencia que sustente lo que se representa como válido. No ha sido fácil para mí elaborar este ensayo ya que intento no herir sentimientos o creencias ajenas.

Por supuesto, respeto que exista estas creencias y que se trate de divulgarlas para lograr convencer a mas gente, no adhiero con los métodos que considero debieran ser mas transparentes y honestos.



William Arntz – Betsy Chasse – Mark Vicente ¿Y tu que sabes? Buenos Aires Editorial Kier S.A.-2006
www.monografias.com - 24 de abril de 2008
http://www.zonamistica.com - 24 de abril de 2008
www.noetic.org/community/groups.cfm - 24 de abril de 2008
http://www.omegar.org/2007/04/y-t-qu-sabes.html - 24 de abril de 2008
http://www.tendencias21.net/La-Fisica-Cuantica-se-pone-de- moda_a983.html?print=1&PHPSESSID=6f7d8f80770443f44297054e7c2a8f99 - 24 de abril de 2008


     

 

 
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