Los tiempos cambian la forma de todo, las computadoras no son iguales a las de hace 30 años, la iluminación ha cambiado en los últimos 15 años, los vehículos han cambiado en los últimos 10 años, la educación se ha innovado gigantescamente en los pasados 4 años, ya el mundo no se mueve a la misma velocidad ni al mismo ritmo.
Ahora el camino para llegar a la información ha marcado un nueva forma de aprender, de alcanzar metas con rutas que antes no se hubieran pensado que podían formar parte de la formación académica. Las experiencias, ejecutorias, investigaciones que hayan sido documentadas y publicadas; ocupar puestos importantes en organizaciones, gobiernos y empresas donde se demuestra la capacidad de desarrollo en acciones y decisiones que marcan cambios y mejoras, cuentan en tu pensum para obtener un título académico.
Progresivamente las altas casas de estudio han ido implementando programas e integran nuevas experiencias que se valoran para aprobar créditos académicos; unas muestran más competitividad en incorporar y otras detallan caminos que jamás se hubiera pensado tomar, pero que se sustentan y fundamentan para lograr algo único.
En La AIU he logrado encontrar algo que solo lo podía tener en mis pensamientos, y que al ir conociéndola a lo largo de los años me mostró la perseverancia de no soltarme, de mantenerme siempre activo en alguna materia del plan, de mostrarme cada detalle nuevo y herramientas que se pueden utilizar y tener acceso; de llevarme hasta conectarme con la vía y las materias con las que uno se identifica para alcanzar los diferentes grados dentro de la universidad y de finalmente cumplir con el programa y graduarse.
El equipo de asesores para cada programa, la atención en los distintos departamentos, las condiciones que brindan para alcanzar cada meta y el profesionalismo es admirable, y es lo que incentiva a cada estudiante a llevar su programa hasta el final.
Quiero agradecer a todos los tutores que nunca se rindieron conmigo y siempre mantuvieron comunicación en todo momento aun cuando no recibieran respuesta de mi parte, las llamadas importantes que me dieron el combustible para seguir, además siempre mostrándome las nuevas herramientas para ser utilizadas y las innovaciones implementadas en los programas, me ayudaron realmente a descubrir lo que buscaba y alcanzar finalmente la meta.
Muchas gracias.
Gilberto Antonio Ortiz Angulo